La primera estimación global de tuberculosis (TB) en jóvenes
de entre 10 y 24 años, difundida por la Sociedad Respiratoria Europea,
determinó que 1,8 millones desarrollan la enfermedad cada año, mientras que la
Organización Mundial de la Salud (OMS) pidió "ampliar el acceso a las
pruebas y el tratamiento".
"Las estimaciones previas clasificaban a las personas
de hasta 14 años como niños y a cualquier persona de 15 años o más como adulto,
lo que generaba una brecha en la comprensión de la escala de carga de TB entre
los jóvenes", informó la ERS.
Kathryn Snow, miembro del Departamento de Pediatría de la
Universidad de Melbourne, Australia, y quien dirigió el estudio, señaló que
"se sabe por investigaciones previas que el riesgo de TB aumenta durante
la adolescencia y que los jóvenes tienen necesidades únicas durante el
tratamiento, pero hasta ahora no se había calculado el número total de jóvenes
que desarrolla la patología".
"Esta etapa es un período crítico en nuestras vidas:
muchos jóvenes con TB están terminando la escuela secundaria, comenzando sus
carreras y formando familias. Una interrupción de estas acciones por esta
enfermedad puede tener graves impactos a largo plazo" dijo Snow.
Para estimar la incidencia global de tuberculosis entre los
jóvenes, Snow y su equipo separaron los datos existentes en tres grupos: de 10
a 14 años, de 15 a 19 años y de 20 a 24 años.
Los datos provienen de la base de datos mundial de tuberculosis
de la OMS para 2012 y de estadísticas de Brasil, Indonesia, Sudáfrica, Rumania
y Estonia, países que tienen cifras representativas.
Así, hallaron que aproximadamente 1,05 millones de personas
de 20 a 24 años, 535.000 de 15 a 19 años y 192.000 de 10 a 14 años
desarrollaron TB activa en 2012, totalizando 1.8 millones de nuevos casos.
El sur de Asia tuvo el mayor número de casos nuevos, con
721.000 en la franja de 10 a 24 años, seguido por África subsahariana, con
534.000 nuevos casos en ese mismo grupo.
"Creemos que el riesgo de TB aumenta en esta edad
debido a una combinación de factores biológicos y sociales: los adultos jóvenes
de 20 a 24 años tienen más probabilidades de desarrollarla que los que cuentan
entre 10 y 20 años, ya que se reúnen más con amigos y compañeros de clase de la
misma edad", explicó Snow.
Y continuó: "Muchos países en el sur de Asia y África
tienen altas tasas de TB en general, así como grandes poblaciones de jóvenes,
lo que puede explicar por qué esas regiones tienen la carga más alta".
Por su parte el profesor Graham Bothamley, director de la
Asamblea de Infecciones Respiratorias de la ERS, dijo: "La TB sigue siendo
un importante problema de salud y una de las 10 principales causas de muerte en
el mundo, a pesar de ser prevenible y tratable".
En tanto, las nuevas recomendaciones de la OMS para el
manejo de esta enfermedad se agrupan en tres frentes: "expandir la
cantidad de grupos que se priorizan para las pruebas y tratamientos, realizar
más pruebas y ampliar las opciones de tratamiento".
"La ampliación del tratamiento preventivo es lenta.
Sólo 12 de los 30 países con una alta carga de TB asociada al VIH lo brindan,
mientras que el 13% de los 1,3 millones de niños elegibles fueron tratados en
el 2016", graficó Haileyesus Getahun, del Programa Mundial de tuberculosis
de la OMS.
La directora de ese programa, Tereza Kasaeva, agregó:
"Las nuevas directrices ayudarán a los países a catalizar la prevención de
la TB y contribuir a poner fin a la epidemia".
En la Argentina, según el último registro del Instituto
Nacional de Enfermedades Respiratorias (INER) "Emilio Coni", se
notificaron en el 2016 un total de 11.560 casos de TB.
El 50,38% de los casos nuevos y recaídas y el 61,48% de los
casos en tratamiento correspondían a personas de entre 20 y 44 años, mientras
que la mayor cantidad de enfermos eran hombres.
El bacilo Mycobacterium tuberculosis se transmite de persona
a persona a través del aire al toser, estornudar o escupir.
La bacteria inhalada puede permanecer latente durante años
en la persona infectada, sin síntomas y sin posibilidad de transmitirla a
otros.
Los síntomas son tos persistente, a veces con esputo
sanguinolento, dolor torácico, debilidad, pérdida de peso, fiebre y sudoración
nocturna.
Fuente: DocSalud