El titular de la cartera de Salud aseguró que hubo un ahorro
de $1.500 millones al licitar la compra de una droga para enfermedades
hemofílicas.
En su intento por bajar el precio de los medicamentos, el
Gobierno celebraba ayer el resultado de una licitación para un remedio que
trata enfermedades hemofílicas. El ministerio de Salud, PAMI, IOMA y las obras
sociales se juntaron para comprar una droga (factor 8) para todo el año.
Llamaron a una compulsa y encontraron que hay laboratorios dispuestos a
venderles por $ 313 millones.
Ese mismo gasto estaba en torno a los $ 1.800 millones
anuales en 2017, según fuentes oficiales. Entre lo que venían pagando y lo que
abonarían ahora, hay un ahorro del 80%, según explicó el ministro de Salud,
Adolfo Rubinstein.
"Esta es la primera experiencia de compra consolidada
del sector público. Por el volumen de la compra, nos juntamos, establecimos
procedimientos y fuimos dando todos los pasos. El resultado es espectacular.
Hay un ahorro de $ 1.500 millones solo con este medicamento. Este monto se
podrá reinvertir en otros aspectos del sistema de salud", destacó
Rubinstein.
"La idea también es implementar este mecanismo en otros
medicamentos de alto costo", manifestó el titular del ministerio. Las
drogas oncológicas son las próximas en esa lista. Solo en el presupuesto del
PAMI, los remedios para esta patología representan uno de los principales
gastos. Se estima que PAMI destina casi 10 veces más recursos ($ 5.000
millones) a esos medicamentos, que a los hemofílicos, que le requieren cerca de
$ 450 millones al año.
En la licitación para productos hemofílicos, se presentaron
7 laboratorios. Aunque Rubinstein no quiso mencionarlos ni especificar su
origen, otras fuentes oficiales dijeron que tres son argentinos y cuatro de
capitales extranjeros.
"Nuestro objetivo es conseguir una reducción de
precios", manifestó Rubinstein. "Cada obra social por si misma no
tiene poder de compra. Pero cuando se junta oligopolio público, hay ganancias
de eficiencia mucho mayores", señaló.
En el sector comentan que, dentro de los que tienen dueños
foráneos, habría cierto enojo con un gigante estadounidense que se presentó
como oferente. Se había conversado entre ellos sobre la posibilidad de mantener
una postura mancomunada -de no participar en esta licitación- pero alguna firma
no adhirió a esa idea y presentó oferta. Esa postura gustó en el Poder
Ejecutivo, pero rechazo entre otras compañías.
Mientras que el sector está tratando de negociar con el
Poder Ejecutivo a través de las cámaras -hay tres: dos nacionales y una de
extranjeros-, el Gobierno se inclina por conversaciones individuales con las
empresas.
"Nuestra idea es converger hacia los precios
internacionales. En hemofílicos, estamos logrando valores menores que en Chile,
Australia y España. Pero teníamos precios que eran dos, tres, cinco y hasta 10
veces superiores que el resto del mundo. Es un primer paso", resalta
Rubinstein.
Los laboratorios y el PAMI se encuentran en medio de una
disputa por el nuevo convenio de medicamentos. La obra social quiere que se
vendan a un precio 5% inferior a los ponderados de diciembre, pero las empresas
se resisten.
Aunque la licitación de productos hemofílicos pinta bien en
los ojos del oficialismo, todavía no hay están adjudicados los ganadores de la
compulsa. Oncología es el próximo paso. "Son los productos de mayor gasto
en medicamentos. La mayoría son nuevas drogas y medicamentos biológicos. Con el
proceso de compra conjunta consolidada, vamos en el mismo camino de reducción
de costos para el sistema", afirma Rubinstein.
"Los laboratorios nos decían que no se iba a presentar
nadie a la licitación, que iba a ser un fracaso, que iba a quedar desierta, que
nos íbamos a quedar sin abastecimiento", confiaba -en privado- un
funcionario que siguió el proceso, pero que no está en el área de
Salud."Todos los que se presentaron tienen producción local. Ni siquiera
nos van a poder correr por el lado de que son todas importaciones", agregó.
Fuente: Diario La Nación - Ver más sobre Medicamentos