Mientras que sólo en un 6% la muerte es causada por un
cáncer ginecológico.
Argentina se ha convertido en uno de los países de
Latinoamérica con mayor tasa de mortalidad prematura por enfermedad cardiovascular
en la población femenina: se estima que una de cada tres mujeres muere por
estas afecciones en el país.
Si bien en la mujer se hace hincapié sobre la prevención de
los diferentes tipos de cáncer ginecológicos, la mortalidad por problemas
cardíacos es seis veces mayor a la generada por las enfermedades oncológicas.
“Las mujeres jóvenes suelen subestimar a la enfermedad
cardiovascular, incluso suelen no identificar los dolores precordiales de un
infarto como tal dolencia, ya que lo consideran una patología exclusiva del
sexo masculino.” dice el Dr. Carlos Reguera, médico cardiólogo y Jefe de
Cardiología y Medicina Preventiva de INEBA.
Una posible explicación podría ser que las campañas de
prevención sobre infarto siempre sitúan a los hombres como ejemplo, mientras
que en el caso de las mujeres, enfatizan los controles ginecológicos
periódicos.
La mayoría de los estudios sobre dolor de pecho en pacientes
infartados, fue precisamente en hombres. Las mujeres muchas veces manifiestan
dolencias diferentes, e incluso, toleran más el dolor que los varones.
El dolor precordial (que alude a la región del pecho que
corresponde al corazón) se manifiesta con: dolor opresivo, mayor a veinte
minutos, en el centro o en el lateral izquierdo del tórax, su irradiación
abarca brazos o mandíbula y puede ir acompañado de sensación de náuseas,
sudoración profusa o relajación de esfínteres. Los libros lo describen como
sensación de muerte inminente.
“Las mujeres por lo general demoran la consulta médica al
sentir estos síntomas, en especial las jóvenes. La tasa de mortalidad por
infarto de miocardio es mayor en ellas que en ellos. Pasada la menopausia las
mujeres dejan de estar ‘protegidas’ por los efectos de los estrógenos, lo que
incrementa el riesgo de infarto”, comenta el Dr. Hernán Provera, médico cardiólogo
y Jefe del área de Riesgo Cardiovascular de INEBA.
Provera advierte sobre la importancia de la educación para
prevenir y mejorar la calidad de vida. “Lo recomendable es realizar una serie
de controles preventivos de salud a partir de los cuarenta años y reforzarlos a
medida que avanza la edad”, dice el especialista.
Muchas veces los factores de riesgo no anticipan la
enfermedad, sino que son la enfermedad. Por eso se debe intensificar el cuidado
y el control, focalizando en la prevención de cada uno en particular:
hipertensión, diabetes, tabaquismo, sobrepeso, entre otros. Reguera recuerda
que “actualmente las enfermedades cardiovasculares continúan siendo la primera
causa de muerte a nivel mundial”.
Fuente: ConBienEstar