Mantener altas y homogéneas las coberturas de vacunación,
fortalecer la vigilancia y poner en marcha rápidamente medidas para responder
ante un caso sospechoso son algunas de las medidas sugeridas para mantener la
eliminación del sarampión en las Américas.
La región fue declarada libre de rubéola y del síndrome de
rubéola congénita en 2015, y del sarampión en 2016 por un Comité Internacional
de Expertos. La eliminación de estas tres enfermedades fue el punto culminante
de un esfuerzo de 22 años que incluyó la vacunación masiva contra el sarampión,
la parotiditis y la rubéola en todo el continente. Sin embargo, como el virus
del sarampión es sumamente contagioso y sigue en circulación en el resto del
mundo, al igual que el virus de la rubéola, la región está en riesgo de que
ocurran brotes de estas enfermedades.
En los primeros meses de 2018 son nueve los países que han
notificado casos confirmados: Antigua y Barbuda (1 caso), Brasil (14 casos),
Canadá (4 casos), Colombia (1 caso), Estados Unidos de América (13 casos),
Guatemala (1 caso), México (4 casos), Perú (2 casos) y Venezuela (886 casos en
total, 159 en 2018), señala la actualización epidemiológica.
En 2017, cuatro países notificaron casos confirmados de
sarampión: Argentina, Canadá, Estados Unidos y Venezuela. Además, los casos en
la región de Europa se han cuadriplicado en 2017, lo cual incrementa el riesgo
de importaciones de casos de sarampión a los países en las Américas. La OPS/OMS
ha venido alertando de esta situación desde mayo de 2017 y en sucesivas
actualizaciones epidemiológicas.
Ante esta situación, la OPS/OMS recomendó a sus países:
- Vacunar para mantener coberturas homogéneas del 95% con la primera y segunda dosis de la vacuna contra el sarampión, la rubéola y las paperas (SPR), en todos los municipios.
- Fortalecer la vigilancia epidemiológica para detectar casos sospechosos en los servicios de salud públicos y privados.
- Brindar una respuesta rápida al detectar casos importados de sarampión para evitar el restablecimiento de la transmisión endémica del virus, incluyendo la activación de equipos que den seguimiento a los casos y sus contactos.
- Mantener una reserva de vacuna sarampión-rubéola (SR) para acciones de control de casos importados en cada país de la región.
En 2017, los países de las Américas se comprometieron a
tomar acciones para mantener la eliminación del sarampión, la rubéola y el
síndrome de rubéola congénita, al aprobar un plan de acción con ese objetivo.
El plan subraya que, para mantener la eliminación, los niveles de cobertura de
vacunación de la población deben ubicarse en 95% o más. En los cinco últimos
años, la cobertura regional con la primera dosis de la vacuna contra el
sarampión, la rubéola y las paperas (SPR) ha fluctuado entre el 92% y el 94%.
El sarampión es una de las enfermedades más contagiosas y
afecta en particular a los niños. Se transmite por gotitas que se transmite por
aire o contacto directo de secreciones procedentes de la nariz, boca y garganta
de personas infectadas. Los síntomas consisten en fiebre alta, erupción
generalizada en todo el cuerpo, congestión nasal, ojos enrojecidos. Puede
causar complicaciones graves, tales como ceguera, encefalitis, diarrea intensa,
infecciones del oído y neumonía, sobre todo en niños con problemas de nutrición
y pacientes inmunodeprimidos.
Fuente: Organización Panamericana de la Salud