Con su crisol religiones y creencias, identidades de género e ideologías, los argentinos acceden de distintas maneras a la información que necesitan para garantizar su salud reproductiva ¿Cómo lo hacen las mujeres, la tercera edad o los estudiantes?
La Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal Seguro y
Gratuito interpela en el debate sobre la despenalización del aborto con una
consigna triple: "Educación sexual para decidir,
anticonceptivos para no abortar, aborto legal para no morir". Si bien el Estado
garantiza en lo formal la "educación para decidir" y los métodos de
anticoncepción, las formas en las que un ciudadano puede acceder a la Educación
Sexual son múltiples y variadas. Funcionarios, médicos y especialistas reflexionan
sobre cómo son los canales formales e informales de información.
El rol del Ministerio en las escuelas
El ministerio de Salud implementa varios programas que se
encargan del acceso a la salud sexual y reproductiva para los adolescentes. El
coordinador del Programa Nacional de Salud Integral en la Adolescencia, Juan
Carlos Escobar, explica que hay numerosas barreras para el acceso al sistema de
salud, preconceptos, mitos, temor a la atención a adolescentes por parte de los
profesionales de la salud y sobre todo en un gran desconocimiento en un marco
normativo. "Trabajamos en un proceso de capacitación con profesionales
especializados en la temática y en un dispositivo de capacitación en servicio
en todas las provincias para el fortalecimiento de espacio de atención a
adolescentes", cuenta.
Según las últimas encuestas, los jóvenes acceden a la
información gracias a internet y consultando con sus familias. Escobar entiende
que esto es una realidad: "El sistema de salud en sí mismo no es un lugar
amigable y para los chicos no es un lugar remitido para buscar información
referidas a salud y sexualidad". Por eso, desde el Ministerio apuestan a
llegar a los espacios en las escuelas y poder generar un puente con los
diversos centros de salud. Para esto están preparando un proyecto que consiste
en un dispositivo donde "un profesional de salud, cualquiera sea la
disciplina, cumpla horas fijas dentro de un espacio confidencial de
asesoramiento en la escuela para que, mediante un buzón de preguntas, talleres
y distintas herramientas, los alumnos puedan ir a buscar información y que al
mismo tiempo eso linkee al centro de salud, con turnos programados, con ofertas
de insumos anticonceptivos y otros servicios más".
La primera etapa del proyecto se va a implementar en las 12
provincias que integran el NO A. el NEA y la provincia de Buenos Airess,
"por la cantidad poblacional y los números de fecundidad
adolescente". El plan tiene tres ejes: un grupo de apoyo para la
implementación y fortalecimiento de la Educación Sexual Integral en las
escuelas, un equipo de consejería en salud sexual y reproductiva que va a ser
itinerante entre los centros de salud georreferenciados en las localidades
designadas para trabajar el plan y una fuerte apuesta a las asesorías en salud
integral en escuelas secundarias. Escobar adelantó que "se está tramitando
la contratación de hasta 600 asesores para las escuelas secundarias".
El autoconocimiento, otra herramienta
La salud reproductiva, según la Organización Mundial de la
Salud, es un "estado de completo bienestar físico, mental y social, y no
solamente la ausencia de afecciones o enfermedades". La misma aborda los
mecanismos de la procreación y el funcionamiento del aparato reproductor en
todas las etapas de la vida.
"El Estado estipula leyes decididas históricamente por
varones, con un sesgo religioso y moral que siempre está presente. Entonces, da
para cuestionar ¿qué es lo que esperamos de todo esto?", asegura Pabla
Pérez San Martín, investigadora y partera chilena, autora de los libros
"Manual introductorio a la ginecología natural"y "Del cuerpo a
las raíces".
En sus trabajos de campo e investigación, Pérez San Martín
asevera que "mientras por una parte seguimos esperando un Estado que nos
garantice derechos y accesos, es en nosotras que las prácticas de autogestión y
de cuidado mutuo deben seguir vigentes". "Para mi la clave está en el
encuentro, en no aislarnos, en pedir ayuda, en socorrer a otras en situaciones
de vulnerabilidad como siempre lo hicieron las mujeres en sus redes cercanas,
con amigas, vecinas, madres y tantas más", finaliza la investigadora.
Las redes sociales son un gran aliado para los más jóvenes.
Aunque hay diversos programas de los ministerios de Salud y Educación sobre
salud reproductiva, los y las adolescentes se siguen asombrando de lo que
aprenden por fuera de la escuela. Según Luki Grimson, de 16 años, estudiante
secundario y militante del Centro de Estudiantes y de la Comisión de Género del
ILSE, lo que más les choca al enterarse de ciertos datos o al tener formación
sobre Educación Sexual, es “no haberlo sabido antes".
'Teniendo en cuenta la falta de la aplicación efectiva de la
ESI, lo que sucede es que la información que nos debería llegar del colegio no
llega o llega errónea o mal transmitida. Frente a eso muchos de los que tenemos
intención de informarnos y cuestionar lo que pasa, buscamos en internet o algún
taller que se difunda. Al tener pocos recursos es que hay poca
información", advierte preocupado Luki.
¿Qué sucede en las distintas materias del colegio donde no
sólo hablan sobre salud sexual? "Es que ahí surge el reclamo: ¿Cómo es que
el colegio no me enseña sobre esto? ¿Cómo puede ser que en Biología no haya
perspectiva de género? ¿o en Historia? ¿O en Literatura leemos todos varones?
La ESI no implica sólo la salud reproductiva y lo biológico, si no también
muchísimo sobre derechos y la integralidad y transversalidad que atraviesan a
las materias de la enseñanza".
Los adultos mayores
también quieren y necesitan saber
La Constitución Nacional reconoce, en 1994. el derecho a la
salud sexual y a la salud reproductiva. Cuando las personas envejecen, la
información y la prevención de la salud sexual y reproductiva disminuye.
Entonces ¿cómo hacen las personas en la tercera edad para acceder? ¿Cómo se
informan? La presidenta de la Sociedad Argentina de Gerentología y Geriatría,
la doctora Margarita Murgieri, explica que "por los distintos prejuicios
que hay, los adultos mayores carecen de información acerca de las conductas de
riesgo como la de no usar preservativos, quedando fuera de las campañas de
prevención de enfermedades de transmisión sexual, entre ellas HIV- SIDA. Existe
un corte entre la atención en salud sexual y reproductiva, que recibe sobre
todo la mujer joven y las adultas mayores".
Existen muchos mitos con respecto a la sexualidad en la
tercera edad. Siendo un componente fundamental en la calidad de vida de las
personas, Murgieri sugiere: "La sexualidad tiene varios componentes, uno
es la reproducción que cesa en la vejez, los otros, como la función genital, el
erotismo, el placer y la comunicación sexual, si bien continúan hasta la
muerte, hay cambios fisiológicos a lo largo de los años que podríamos definir
como enlentecimiento, pero que no impiden la genitalidad. No debemos caer en el
prejuicio generalizado de que a cierta edad ya no se tienen relaciones sexuales
o que es inapropiado o perverso".
El acceso a programas de educación sexual es fundamental en
este sector de la población. "La falta de información vulnera los derechos
mencionados", se explaya Murgieri y continúa: "En muchos talleres,
universidades y grupos de adultos mayores que asisten a programas educativos
informales se aborda el tema y de esa manera se desmitifican muchos de los
aspectos prejuiciosos, a la vez que se conversa sobre las medidas de promoción,
protección y prevención de la Salud. En ese sentido, y como la Gerontología es
interdisciplinar y la Sexualidad es un proceso complejo, debemos señalar que
los aspectos a abordar no deben ser sólo médicos".
Fuente: Télam - Ver más sobre Salud Sexual