La familia de la nena de 12 años que el año pasado falleció
en lista de espera impulsa una nueva norma para evitar más muertes. Conocé sus
detalles.
"Justina nos sigue pidiendo que ayudemos", expresó
visiblemente emocionado Ezequiel Lo Cane, el papá de la nena de 12 años que en
noviembre del año pasado murió a la espera de un corazón y que ahora impulsa
una nueva Ley de Donación de Órganos.
Es que la norma vigente (Ley 24.193) asegura que "todos
los mayores de 18 años son donantes presuntos". Esto significa que en la
instancia final es la familia del fallecido quien decide si se concreta o no la
ablación, lo que provoca que muchos órganos finalmente no sean donados y
quienes están en lista de espera no los reciban.
Otra de las confusiones que genera la actual ley es en torno
al registro. Las personas que en algún momento expresaron su voluntad de donar
no están efectivamente anotados por una falta de cruce de información con el
Icucai (Instituto Nacional Central Unico Coordinador de Ablación e Implante).
En este marco, la familia de Justina junto al senador Juan
Carlos Marino presentaron en el Congreso de la Nación una nueva norma que ya
ingresó al Senado.
¿De qué se trata la Ley Justina?
La iniciativa viene a modificar la actual ley de
trasplantes, de manera que toda persona mayor de 18 años sea considerado como
donante de órganos y, en el caso contrario, que quede explícitamente
establecida la voluntad de no serlo.
Esta nueva norma está basada en tres pilares:desmitificar,
simplificar y liberar a las familias de tomar una decisión en el momento
trágico de la muerte de un ser querido.
"El proyecto busca cambiar el paradigma sobre
trasplante de órganos en la Argentina ya que, de prosperar, todos seremos
donantes salvo que manifestemos nuestra voluntad en contrario y no sea
necesario consultar a ningún familiar para confirmar o rechazar esa
decisión", aseguró el legislador.
Registro de No donante
"La donación de órganos no va a ser una imposición. Se
creará un registro para no donantes. O sea que será al revés. Si se aprueba
nuestra propuesta, a partir de los 18 años todos somos donantes, salvo que
expresemos por escrito nuestra negativa", subrayó el legislador.
El artículo 3 de la nueva ley es la que prevé examinar la
documentación del fallecido para constatar si expresó su voluntad negativa en
el Sistema Nacional de Información de Procuración y Trasplante de la República
Argentina (SINTRA).
Más presupuesto para el Fondo Nacional del Transplante
La otra arista importante es la asignación de un 20 por
ciento del Fondo Nacional del Trasplante para la formación y capacitación
específica en todo el proceso de donación para procuradores, enfermeros y médicos.
Esto significa que el proyecto contempla un
"presupuesto importante para el Incucai", que será destinado a la
capacitación y adecuación a las nuevas tecnologías de enfermeros, camilleros,
médicos y personal de guardia de los hospitales "para que las ablaciones
tengan un ciento por ciento de efectividad".
"Estamos todos los argentinos involucrados en esta ley,
por eso quiero pedirle a todos los Senadores y Diputados de todas las bancas,
que vean esto como algo que va a ser infinito, porque va a salvar vidas",
aseguró Paola Lo Cane, mamá de Justina.
El proyecto, que cuenta con el apoyo de varias Fundaciones,
ONGs, médicos del área de trasplante, padres, madres, familiares y amigos de
personas en espera de trasplante y trasplantados, pretende que no haya más
casos como el de Justina, quien no tuvo la oportunidad de seguir viviendo.
La iniciativa requirió un estudio previo de legislación
comparada. Al respecto, Marino indicó que las modificaciones planteadas
"son un compendio de leyes de diferentes partes del mundo que hemos
adecuado a nuestra idiosincrasia".
"Pretendemos cambiar el paradigma en la donación de
órganos, que Argentina se convierta en el principal país del mundo en la
materia y así poder dar respuesta a los casi 8 mil argentinos que hoy esperan
un trasplante", concluyó.
Fuente: Minuto Uno