Las consecuencias son
menores a cuando fuman entre cuatro paredes, pero eso no quiere decir que sean
nulas.
La investigación fue realizada por la Universidad de Alcalá
que se ocupó de estudiar 200 terrazas (así se le dice en España a las mesas de
la vereda) de 21 distritos de Madrid. Probaron que en el 95% de ellas se fuma
durante los meses cálidos y que el número en los meses fríos solo baja al 93%.
El tabaco puede que se escape al no haber techo, pero los niveles de
concentración de partículas (PM2,5) estaban en todos los casos por encima de
los niveles mínimos recomendados en las guías de calidad de aire.
En promedio las partículas superaban los 10 microgramos,
justo por encima del umbral que en el país se considera perjudicial, aunque hay
estudios que dicen que hay daño a partir de los 3 gramos.
Estos valores califican como exposición pasiva excesiva y
pueden tener efectos adversos en la salud desde cáncer a problemas cardiovasculares,
según explicaron los especialistas al diario El País.
Fuente: Diario La Nación - Ver más sobre Tabaquismo