En el Día Mundial de los Cuidados Paliativos, la
Organización Mundial de la Salud insiste en que el acceso a tratamientos contra
el dolor es un derecho humano. En nuestro país se accede de manera escasa y los
especialistas buscan concientizar a toda la sociedad sobre la problemática.
Los cuidados paliativos forman parte de una especialidad
sanitaria relativamente nueva que comprende distintas disciplinas del equipo de
salud y que tiene como objetivo la prevención y el alivio del sufrimiento
prolongado por parte del paciente que padece una enfermedad crónica avanzada y
potencialmente mortal.
Esta modalidad de atención médica que hoy celebra el Día
Mundial de los Cuidados Paliativos no tiene más de 50 años. Nuestro país fue
pionero en el desarrollo de los cuidados paliativos en la región. Esta atención
integral incluye a médicos, trabajadores sociales, psicólogos, enfermeras,
voluntarios, entre otros.
Y una muestra del avance de esta especialidad en Argentina
es el reciente 1er Simposio ecancer en Cuidados Paliativos que se llevó a cabo
en septiembre en la Ciudad de Buenos Aires.
El evento exclusivo sobre Medicina Paliativa reunió a
cientos de profesionales de la salud en la Universidad Católica Argentina, en
el marco de dos jornadas de actividades encabezadas por doctores,
investigadores y especialistas en el área médica de relevancia internacional y
nacional.
"El encuentro significó un gran paso en la integración
nacional e internacional de profesionales de la salud e instituciones médicas
que tratan la cuestión del tratamiento del dolor en las enfermedades crónicas
oncológicas y no oncológicas", explicó a Infobae el doctor Jorge Dureaume,
presidente del Simposio, que contó con el apoyo académico de las principales
sociedades nacionales e internacionales dedicadas a la lucha contra el cáncer y
cuidados paliativos, como la organización mundial ecancer.org, la Asociación
Argentina de Medicina y Cuidados Paliativos (AAMYCP), la Asociación
Latinoamericana de Cuidados Paliativos (ALCP) y la Asociación de Cuidados Paliativos
de Colombia (ASOCUPAC).
Dureaume, jefe del Área de Cuidados Paliativos del Sanatorio
Güemes, enfatizó la importancia de un simposio en que profesionales
internacionales den relevancia a los cuidados paliativos que son un derecho
humano muchas veces postergado en las agendas regionales.
"El simposio de 2 días demandó más de 6 meses de
trabajo. Fue muy abierto, positivo y dejó mucho conocimiento y trabajo
adelante. Se tocaron temas más abiertos que en un congreso clínico, como por
ejemplo la comunicación al paciente, cuidados paliativos no oncológicos y
financiadores del sistema. Apuntamos al desarrollo social de la especialidad,
que los financiadores sepan de qué estamos hablando en cuanto al trabajo
diario, que los familiares sean apoyados en el proceso de duelo, etc.",
comentó el especialista en la redacción del Infobae.
Y agregó: "Con la ONG ecancer venimos trabajando desde
hace muchos años con proyectos educativos. Por ejemplo ahora inauguramos un
proyecto educativo que desarrollamos en 2017, donde se grabaron 25 clases de
distintas especialidades médicas en cuidados paliativos, con la participación
de varios profesionales de Latinoamérica. Consiste en un sistema e-learning,
donde las personas entran a la página web ecancer.org y pueden consultar los
módulos. También los profesionales entrenados y capacitados que contestan las
preguntas, obtienen una certificación de las asociaciones".
Un enfoque más abarcativo
Los cuidados paliativos no abarcan solo al paciente, sino
que incluyen a la familia o al entorno significativo del enfermo, ya que se
busca dar un cuidado desde un enfoque multidimensional que involucra todas las
dimensiones de la persona, desde lo físico, psíquico, emocional, espiritual y
social.
Debido al avance de la farmacología y la tecnología médica,
la población en general se ha vuelto más longeva y han logrado que enfermedades
potencialmente mortales se conviertan en crónicas. Sin embargo, esto no
modifica la pérdida de la calidad de vida y el dolor físico, u otros síntomas
que puedan causar este tipo de patologías.
"Acá se comenzó trabajar en cuidados paliativos con
foco en pacientes oncológicos y de a poco se fue abriendo a otras patologías y
especialidades", especificó el experto.
Uno de los países que más desarrollaron avances importantes
en enfermos crónicos que necesitan un soporte clínico es España, con su plan de
cronicidad. "El plan incluye a pacientes con síndromes demenciales
avanzados, con trastornos neurológicos, problemas respiratorios irreversibles
como el EPOC o fibrilaciones pulmonares, problemas cardíacos severos,
insuficiencias renales, etc.", dijo Dureaume.
Y agregó: "Son pacientes que permanecen vivos gracias a
los avances de la medicina, pero requieren un soporte médico constante. Es allí
esa instancia donde se desarrollan los cuidados paliativos no oncológicos. Esto
fue uno de los grandes temas desarrollados en este simposio de Buenos Aires,
con especialistas en distintas patologías médicas no oncológicas".
Hacia una ley de medicina paliativa
Con los 600.000 pacientes estimados que habría en la
Argentina que necesitan cuidados paliativos, el experto indicó: "Es
fundamental darle impulso a una ley de medicina paliativa para que todos los
habitantes del país tengan buen acceso a ella, una asistencia adecuada, un
control de síntomas y un control de analgésicos; es lo que tenemos que lograr
para empezar".
Consultado por la situación actual de la ley, Dureaume
afirmó que "actualmente hay media sanción en Senadores, pero falta la
parte de Diputados". "Estamos peleando en el Congreso para que esto
pueda salir, aunque la coyuntura nos desdibuja un poco la situación para seguir
avanzando en la votación de esta ley", concluyó el presidente del
Simposio.
La doctora Vilma Tripodoro, jefa del Departamento de
Cuidados Paliativos del Instituto Lanari, inauguró la ponencia "Nuevos
Paradigmas de la Cronicidad", en la que se analizó y debatió la
importancia de los cuidados paliativos, no solamente en las enfermedades
oncológicas sino también en las enfermedades crónicas y no oncológicas de
manera general.
Tripodoro explicó que "las enfermedades crónicas son la
epidemia del siglo XXI" y advirtió que "es un tsunami que ya tenemos
encima". "Hay 61 millones de personas en el mundo que tienen
necesidades de atención paliativa. Tenemos que atender esta realidad, que por
supuesto ya está muy atrasada de cubrirla; si no, no vamos a poder adaptarnos
al paradigma de cronicidad en las enfermedades de este nuevo siglo",
explicó la jefa del Departamento de Cuidados Paliativos del Instituto Lanari.
La ponencia agrupó también a especialistas en diversas áreas
de la salud como la Nefrología, Cardiología, Neumología y Neurología.
Participaron como oradores el doctor Ariel Cherro, presidente del Consejo de
Cuidados Paliativos de la Sociedad Argentina de Medicina; la doctora Raquel
Vázquez, especialista en Cuidados Paliativos en Cardiología por la Universidad
de Favaloro; y el doctor Matías Najún, médico de Cuidados Paliativos del
Hospital Austral.
Todos coincidieron en la importancia de "ampliar y
democratizar el acceso a los cuidados paliativos" para los pacientes que
así lo requieran; por su parte, el doctor Ariel Cherro agregó: "Si solo
vemos los cuidados paliativos para los pacientes que tienen cáncer, no vamos a
poder ver en verdad a todos los pacientes con otras enfermedades crónicas que
lo necesitan".
Del total de las enfermedades crónicas que se padecen en el
mundo, un 39% son por enfermedades cardiovasculares, un 34% por cáncer, el 10%
sufre de enfermedades respiratorias crónicas, el 6% sida, y el resto de los
pacientes padecen diabetes y otras enfermedades.
Respecto a esta situación, Tripodoro explicó: "En el
mundo la cobertura de cuidados paliativos alcanza solo el 14%, y a nivel
regional en Latinoamérica, alcanza a menos del 10%, es decir que el 86% de las
personas que lo necesitan no reciben cuidados paliativos. Es muchísimo, eso
quiere decir que tenemos que cambiar el modelo".
Un manto para el dolor
La doctora María Alejandra Rodríguez Zía se refirió al
origen de esta especialidad: "La palabra paliativo viene del latín
pallium, que significa cubierta o manto para el dolor, en este caso. Por lo tanto,
los cuidados paliativos son cubrir por arriba sin mirar ningún origen del
problema, un dolor o un sufrimiento".
Y agregó: "Cualquier enfermedad que no tuviera una
solución radical o como es habitualmente conocido, sea un paciente terminal,
personas con enfermedades cardíacas, cáncer, enfermedades pulmonares,
insuficiencia renal, demencia, entre otras, los cuidados paliativos tienen ese
destino, cubrir, paliar, mitigar el sufrimiento y el dolor".
"Pero cuando una enfermedad ya está avanzada y no se
puede revertir de ninguna manera, los cuidados paliativos están para hacer que
el sufrimiento sea menor y que puedan transitar los últimos días con dignidad,
rodeados de los seres queridos", indicó la Rodríguez Zía.
Y destacó que hoy en el mundo "existen cuidados
domiciliarios donde los pacientes ya no tiene que quedarse largas jornadas en
los hospitales sino que pueden estar en sus casas siendo tratados y acompañados
por cuidadores profesionales que no necesitan ser médicos ni enfermeros, sino
personas específicamente destinadas a tener este tipo de cuidado, dirigido
siempre por los profesionales de la salud que puede ser un médico, enfermero,
kinesiólogo, psiquiatra".
Realidad en la Argentina
"La mayoría de quienes acceden a cuidados paliativos
son personas que tienen patologías asociadas al cáncer. Sin embargo, los
cuidados paliativos beneficiarían a personas que tienen otras dolencias o
enfermedades crónicas como aquellas relacionadas con las insuficiencias
respiratorias, cardiológicas, renales, entre otras", señaló el doctor
Nicolás Dawidowicz, del Programa Nacional de Cuidados Paliativos.
"En Argentina el acceso a los cuidados paliativos es
muy heterogéneo. Hay ciudades en donde hay varios equipos y otras en las que
hay un solo especialista", mencionó la doctora María de los Ángeles
Minatel, directora ejecutiva de la Asociación Argentina de Medicina y Cuidados
Paliativos. Al respecto, Dawidowicz agregó: "Hay provincias que cuentan
con programas de desarrollo muy importantes, como Neuquén y Río Negro. Sin
embargo, esta no es la realidad de todo el país".
Pero, más allá de la falta de programas que logren dar
respuesta a la necesidad de tratamientos del dolor por parte de la población,
la falta de capacitación médica también es un punto sobresaliente, mencionó
Minatel, y agregó: "Los médicos actualmente no saben con exactitud cómo
tratar el dolor. Además, hay cuestiones que tienen que ver con la empatía, con
la comunicación con el paciente, con una cuestión más humana que aún los
médicos deben incorporar".
Otra de las barreras es el acceso a los analgésicos
opioides. Durante mucho tiempo este tipo de medicación, como la morfina y la
metadona, fueron mal vistas, interpretadas de manera incorrecta y rechazadas
tanto por la comunidad médica como por los pacientes. Dawidowicz mencionó la
necesidad de descentralizar la atención paliativa; es una de las tantas medidas
que se están tomando para mejorar el acceso del paciente a la atención del
dolor y por ende a los analgésicos opioides.
"Un paciente que tiene una enfermedad crónica que le
está causando dolor y sufrimiento llega en primera instancia a las salas de
atención primaria. El médico que lo recibe debería tener la suficiente
capacitación como para poder diagnosticar y recetar este tipo de medicamentos
que lo ayuden con su sufrimiento. Si no, el paciente deambula durante semanas
tratando de conseguir un turno con un especialista en tratamiento del dolor,
mientras padece una dolencia que a veces no lo deja pensar, comer o vivir. El
adecuado tratamiento del dolor no debería ser patrimonio de una especialidad,
sino una habilidad adquirida por todos los médicos de los distintos niveles de
atención", concluyó el experto.
Fuente: Diario Infobae - Ver más sobre Cuidados Paliativos