La alimentación saludable y la actividad física son, junto a
la medicación, pilares del tratamiento de la diabetes. En Argentina, uno de
cada 10 mayores de 18 años vive con la enfermedad.
La alimentación saludable y la actividad física son dos de
los pilares para prevenir la diabetes tipo 2, la más frecuente. Pero también es
uno de los ejes del tratamiento al que deben adherir las personas que conviven
con ella. Es que, tras el diagnóstico, para mantener controlados los niveles de
glucosa en sangre se requieren no sólo fármacos, sino también un cambio en el
estilo de vida.
En Argentina, uno de cada 10 mayores de 18 años tiene
diabetes. Hay dos tipos: la 1 es autoinmune, suele detectarse en la infancia y
su tratamiento consiste en la administración diaria de insulina: mientras que
la 2 (que representa 85% al 90% de los casos) es más común en los adultos
-aunque cada vez se ve en edades más tempranas-, está vinculada al sobrepeso y
la obesidad y a un estilo de vida sedentario y si bien su tratamiento puede
necesitar insulina, a la mayoría de los pacientes se les indican medicamentos
orales, dieta y ejercicio.
La dieta para las personas con diabetes implica comer los
alimentos más sanos, en cantidades moderadas y cumplir con los horarios
regulares de comida. "Es un plan de alimentación saludable que, por
naturaleza, contiene muchos nutrientes y baja cantidad de grasa y calorías. Los
puntos clave son las frutas, los vegetales y los cereales integrales. De hecho,
la dieta para la diabetes es el mejor plan de alimentación para casi todas las
personas", sostienen especialistas de la Clínica Mayo de Estados Unidos.
Seguir un plan de alimentación saludable ayuda a controlar
la glucosa (azúcar) en sangre, el peso y la presión arterial, que en niveles
elevados también son factores de riesgo para las enfermedades cardio y
cerebrovasculares.
"Cuando se consume excesiva cantidad de calorías y
grasas, el cuerpo reacciona y genera un aumento indeseado en la glucosa
sanguínea. Si no se mantiene a raya pueden surgir problemas graves, como
niveles de glucosa sanguínea peligrosamente elevados (hiperglucemia) y
complicaciones a largo plazo, como daños nerviosos, renales y cardíacos",
advierten los especialistas.
Los alimentos que sí y los que no
"La dieta para personas con diabetes se basa en tres
comidas al día, con horarios regulares. Esto permite que el cuerpo use mejor la
insulina que produce o que se recupere de un medicamento administrado",
apuntan desde la Clínica Mayo.
Un nutricionista puede armar un plan que contenga las
porciones recomendadas para cada personas y se adecue a sus gustos. Asimismo,
podrá indicar diferentes métodos o una combinación de ellos para implementar el
plan: el del plato (llenar la mitad con vegetales sin almidón, un cuarto con
proteínas y el resto con un alimento a base de cereales integrales o almidón),
el conteo de carbohidratos, sistemas de intercambio (una porción de comida que
equivale a otra), o elección de alimentos por su índice glucémico.
Estos son los alimentos que debería incluir
✔️Carbohidratos sanos. Durante la
digestión, los azúcares (carbohidratos simples) y almidones (carbohidratos
complejos) se descomponen en glucosa sanguínea. Enfocate en los carbohidratos
más sanos, como frutas, vegetales, cereales integrales, legumbres (porotos,
arvejas y lentejas) y productos lácteos con bajo contenido de grasa.
✔️Alimentos con alto contenido de
fibra. La fibra alimentaria comprende todas las partes de las plantas que el
cuerpo no puede digerir o absorber como alimento. La fibra regula la digestión
del cuerpo y ayuda a controlar los niveles de la glucosa en la sangre. Entre
los alimentos con alto contenido de fibra están los vegetales, las frutas, los
frutos secos, las legumbres (porotos, arvejas y lentejas), la harina de trigo
integral y el salvado.
✔️Pescados saludables para el
corazón. Comé pescados saludables para el corazón al menos dos veces por
semana. El pescado puede ser una buena alternativa a las carnes con alto
contenido de grasa. Por ejemplo, el bacalao, el atún tienen menos grasas
totales, grasas saturadas y colesterol que las carnes rojas y las carnes de
aves. Los pescados como el salmón, la caballa, el atún, las sardinas y la
anchoa de banco tienen alto contenido de ácidos grasos omega-3, los cuales mejoran
la salud cardíaca porque reducen las grasas presentes en la sangre y conocidas
como triglicéridos.
Evitá comer pescado frito y pescados con altos niveles de
mercurio, como pez espada y caballa real.
✔️Grasas "buenas". Los
alimentos que contienen grasas monoinsaturadas y poliinsaturadas pueden ayudar
a reducir los niveles de colesterol y entre ellos están la palta, las
almendras, las nueces, las aceitunas y los aceites de canola, oliva y maní. Sin
embargo, no exageres, ya que todas las grasas tienen alto contenido calórico.
Alimentos que deben evitarse
La diabetes aumenta el riesgo de sufrir enfermedades
cardíacas y accidente cerebrovascular porque acelera la obstrucción y el
endurecimiento de las arterias. Los siguientes alimentos pueden impedir que cumplas
tu meta de seguir una dieta saludable para el corazón.
✖Grasas saturadas. Los productos lácteos con alto contenido
de grasa y las proteínas de origen animal, como la carne de vaca, los embutidos
y fiambres contienen grasas saturadas.
✖Grasas trans. Estos tipos de grasas pueden encontrarse en
alimentos procesados, los productos panificados industriales, la manteca y la
margarina en barra. Evitá consumirlos. No obstante, Argentina fue pionera en la
región al iniciar, en 2010, un proceso para eliminar las grasas trans de la
producción industrial.
✖Colesterol. Entre las fuentes de colesterol están los
productos lácteos con alto contenido de grasa y las proteínas de origen animal
con alto contenido de grasa, las yemas de huevo, el hígado y otras vísceras.
Intentá no consumir más de 200 miligramos (mg) de colesterol al día.
✖Sodio. Intentá consumir menos de 2300 mg de sodio al día
(una cucharadita), aunque si también tenés hipertensión, deberías intentar
consumir menos de 1500 mg diarios.
Fuente: Diario Clarín - Ver más sobre Diabetes