Lo comunicó hoy la Secretaría de Salud. Son datos de 2017.
Doce provincias registraron la tasa de mortalidad infantil más baja en 10 años.
La Secretaría de Salud anunció hoy un importante descenso en
las tasas de mortalidad materna e infantil Pero también un llamativo incremento
en los partos de madres que tienen entre 10 y 14 años: 74 nacimientos en 2017.
La tasa de mortalidad materna descendió 15%, mientras que la infantil casi
alcanzó una reducción del 5% entre 2016 y 2017. Además, se difundieron datos de
12 provincias, que registraron en 2017 la tasa de mortalidad infantil más baja
de los últimos 10 años.
A nivel país, la tasa de mortalidad infantil disminuyó de
9,7 por mil nacidos vivos en 2016 a 9,3 en 2017, lo que representa una
reducción de 514 defunciones de niños menores de un año, un 5,4% menos que en
el año 2016. Mientras que la mortalidad materna alcanzó la menor tasa de la
serie histórica de los últimos 10 años, con 2,9 cada diez mil nacimientos.
La tasa de mortalidad infantil mide la cantidad de niños
menores de 1 año fallecidos sobre el total de recién nacidos vivos. Descendió a
nivel nacional casi medio punto. Además, hubo 2.762 defunciones menos que en el
año 2008.
Para el análisis de esta tasa se efectúa una división entre
el período neonatal (primer mes de vida) y el período postneonatal (hasta el
año de vida). En el año 2017 la disminución de la tasa de mortalidad infantil
fue atribuible principalmente a la disminución de la tasa de mortalidad
postneonatal ya que la neonatal no presentó cambios. En gran medida, según
destaca el informe oficial, esta baja se atribuye a la disminución de las
muertes por enfermedades respiratorias.
En cuanto a la Tasa de Mortalidad Neonatal (TMN) no presentó
variaciones entre estos años: se mantuvo en 6,5 por mil nacidos vivos. La
primera causa de mortalidad neonatal es la prematurez, seguida por
malformaciones congénitas.
Puntualmente, la TMN específica para los neonatos nacidos
con un peso inferior a 1.500 gramos es de 305,1 por mil, 47 veces mayor que la
TMN general (6,5 por mil). En 2017, de las 4.550 defunciones ocurridas en el
periodo neonatal, 3.097 (68%) fallecieron por causas relacionadas con la
duración de la gestación y el crecimiento fetal y 1.290 (28%) por
malformaciones congénitas, fundamentalmente por cardiopatías congénitas.
"Estas proporciones se mantienen similares, al menos a lo largo de los
últimos 10 años, lo que obliga a redoblar los esfuerzos para que los
nacimientos prematuros se produzcan en instituciones con la complejidad
adecuada para atenderlos, evitar que sean trasladados entre instituciones y
asegurar que todos los cuidados prenatales y postnatales sean los óptimos para
esta población tan vulnerable", dice el informe difundido por el Gobierno.
En 2017, el 99,7% de los partos se produjeron en
instituciones de salud, de las cuales casi el 60% pertenecen al subsector
público. Durante ese año nacieron 704.609 niños, 23.426 menos que el año
anterior. Esta tendencia se mantiene debido a que la tasa de natalidad
disminuyó en la mayoría de las provincias, lo que se refleja en una reducción de
los nacimientos cercana al 10% en los últimos 2 años.
Las cifras de la mortalidad materna
A nivel nacional, la tasa de mortalidad materna –muertes
maternas sobre nacidos vivos– descendió 0,5 (de 3,4 a 2,9 por diez mil) lo que
significa que en 2017 hubo 43 defunciones menos en comparación con el año
anterior: esto representa una reducción del 17%.
"El descenso -señala el estudio- es atribuible
principalmente a la reducción de las muertes por embarazo terminado en aborto,
a las hemorragias (antes y después del parto) y a la disminución de las causas
obstétricas indirectas, es decir, no vinculadas directamente con el embarazo,
como por ejemplo, las enfermedades respiratorias".
Las muertes maternas vinculadas a todas las causas de
embarazo terminado en aborto descendieron 55,9% desde 2010 a 2017. Si solo se
considera el aborto médico, otro aborto o intento fallido, el descenso entre
los extremos de la serie para el total del país es de 62%, siendo el valor del
año 2017 el más bajo de todo el período. Esto puede atribuirse a la mejora del
acceso a servicios de salud sexual y reproductiva (consejería en salud sexual y
distribución de anticonceptivos de corta y larga duración), a la educación
sexual integral y, finalmente, al fortalecimiento, en la mayoría de las
jurisdicciones, de políticas que mejoran el acceso a la interrupción legal del
embarazo dentro del marco regulatorio vigente.
La disminución de la mortalidad atribuida a hemorragias pre
y postparto es, sin duda, el resultado de la adherencia por parte de los
profesionales de la salud, tanto en el primer nivel de atención como en las
instituciones donde se efectúan partos, a las herramientas para prevención y
tratamiento de la morbimortalidad por hemorragias como son los algoritmos de
tratamientos, al cumplimiento de protocolos de atención del parto y del manejo
de la hemorragia postparto y al empleo de los insumos adecuados para el manejo
de estas situaciones críticas.
Las autoridades sanitarias recordaron que la prioridad de la
salud materno infantil es que "toda mujer tenga el derecho a un embarazo
planificado y a un parto seguro y respetado y que todo niño nazca en el nivel
de complejidad que según su riesgo le corresponde".
Datos de embarazo adolescente
En lo que respecta al embarazo adolescente, la cantidad de
nacidos vivos de mujeres entre 10 a 19 años registró un descenso, con 5.245
nacidos vivos menos que el año anterior, lo que significó una reducción de un
20%. En este caso, se están observando los primeros resultados del Plan
Nacional de Prevención del Embarazo No Intencional en la Adolescencia (Plan
ENIA), que se lanzó en 2017.
No obstante, para el grupo de adolescentes de 10 a 14 años
(adolescencia temprana), en el año 2017 se registró un leve ascenso de 74
nacimientos. Sin embargo, comparado con el año 2013 -en el que se registró el
valor mayor de la última década-, el descenso fue de 24%.
En tal sentido, las autoridades sanitarias afirman la
importancia de que se cumpla la ley de educación sexual integral en todo el
país y que los protocolos de abuso sexual, como el que difundió el gobierno nacional,
sean ampliamente aplicados.
El cociente entre los nacimientos que ocurren para cada
grupo de edad durante un año y la población de mujeres de esa edad, estimada a
mitad del período, permite obtener un indicador del impacto que tiene este
fenómeno en la población: la tasa de fecundidad específica. Al respecto, la
tasa de fecundidad adolescente del año 2017 muestra que en el país ocurrieron
alrededor de 27 nacidos vivos cada mil mujeres de 10 a 19 años. Comparado con
el año 2013, ocurrieron alrededor de 6 nacidos vivos menos cada mil mujeres de
esa edad.
La tasa de fecundidad adolescente temprana fue de 1,5
nacidos por cada mil mujeres, y la tardía, de 53,1 cada mil. La correspondiente
a las adolescentes de 15 a 19 años presenta un valor inferior a la de los años
precedentes y representa el registro más bajo en lo que va de la presente
década.
La maternidad adolescente presenta diferencias según la
región del país, siendo las provincias del norte las que mayores tasas
presentan, con valores que van de 29 a 45 niños cada mil mujeres adolescentes.
Fuente: Diario Clarín - Ver más sobre Salud Sexual y Reproductiva