En Kansas se confirmó el sexto deceso y crece el consumo
entre menores de edad. El magnate Bloomberg le declaró la guerra. Y
especialistas argentinos exigen una acción inmediata.
Una muerte, la sexta en pocos meses, empezó a mostrar con
todos sus contornos la cara del nuevo enemigo para la salud pública: el
cigarrillo electrónico. Si bien el campo de batalla se asienta en Estados
Unidos, los tambores y aprestos alcanzan a la Argentina: asociaciones médicas
exigieron ya en voz bien alta que el gobierno de Mauricio Macri tome medidas
concretas para prevenir el inicio de una potencial epidemia.
De hecho, la lucha contra el "vapeo" -la
inhalación del vapor creado por esos dispositivos- sumó en las últimas horas un
actor de peso y relevancia internacional: Michael Bloomberg, el poderoso
empresario y ex alcalde de Nueva York, que no sólo llamó a combatir ese
producto, sino que anunció el aporte de 160 millones de dólares para campañas
que alejen a los chicos del humo.
El nuevo caso mortal que llevó la polémica a ser tema de
conversación internacional y de difusión en medios generalistas y
especializados ocurrió en Kansas, EE.UU. Autoridades sanitarias oficiales de
ese Estado confirmaron el deceso de un paciente que -con preexistencias que le
habían debilitado la salud- murió por una enfermedad pulmonar vinculada con el
vapeo
El Departamento de Salud y Medio Ambiente de Kansas informó
en un comunicado de prensa que la persona fallecida era un residente de más de
50 años de edad, quien tenía antecedentes de problemas de salud subyacentes. El
enfermo, cuya identidad no se dio a conocer, fue hospitalizado con malestares
que avanzaron rápidamente, aunque no se dieron precisiones sobre cuál era el
producto que consumía el fallecido.
"Enviamos nuestras condolencias a la familia de la
persona que murió", comentó la gobernadora Laura Kelly en un comunicado,
que agrega que "las autoridades de salud trabajan muy duro para determinar
una causa y compartir la información para evitar más lesiones. A medida que el
trabajo continúa, exhorto a los residentes de Kansas a ser cuidadosos. No se
expongan y por favor sigan las recomendaciones de las autoridades de salud
pública".
Por su parte, Lee Norman, secretario del Departamento de
Salud y Medio Ambiente de Kansas, alertó: "Si tú o un ser querido vapea,
por favor dejen de hacerlo. Las recientes muertes a lo largo y ancho de nuestro
país, combinadas con cientos de casos de enfermedades pulmonares, siguen
intensificándose".
Nueva York, contra el vapeo
La ciudad de Nueva York advirtió sobre el aumento del
consumo de los cigarrillos electrónicos en los colegios y de que estos
vaporizadores amenazan con acabar con décadas de progreso en la lucha contra el
consumo de nicotina entre los más jóvenes. La comisionada de salud de la
ciudad, Oxiris Barbot, reveló datos oficiales sobre el aumento del consumo de
estos cigarrillos en 2018 en los estudiantes de colegio menores de 15 años.
"Nuestros datos demuestran que las grandes compañías de
tabaco están enganchando a los jóvenes a la adicción de la nicotina con sabores
que atraen a los niños", agregó Barbot, que destacó sabores como el de
chicle o el algodón de azúcar.
Según el Departamento de Salud, en 2018, un 2,6 % de los
estudiantes de 11 y 12 años aseguraron haber fumado al menos una vez en los 30
días previos a la encuesta. Un porcentaje que aumenta al 9 % en los estudiantes
de séptimo grado (entre 12 y 13 años) y al 8,4 % en los de octavo grado (entre
13 y 14 años).
El estudio advierte de que el uso de estos aparatos estuvo
el año pasado más extendido que los cigarrillos clásicos. En este sentido, un
0,4 % de los estudiantes de sexto grado (11-12 años) declaró haber fumado un
cigarrillo, frente al 2,6 % que había probado un vaporizador. Entre los niños
de séptimo grado, solo un 1 % fumó cigarrillos en 2018 y en octavo grado un 1,3
%.
Aunque el Departamento de Salud reconoce que las cifras
deben mirarse con cautela debido a que puede darse una gran desviación de los
resultados del estudio, insiste en que las cifras que manejan "confirman
que el uso de cigarrillos electrónicos no solo ha llegado a niveles epidémicos
en los institutos de Nueva York, sino que representa un gran peligro para los
estudiantes de los colegios".
La campaña de Bloomberg
More than 3.6 million kids in the U.S. use e-cigarettes. E-cig makers & the tobacco companies that back them are preying on America’s youth. Today, we’re launching @noflavoredecigs – a $160M initiative to protect young Americans from the dangers of flavored e-cigarettes. pic.twitter.com/5Jemrd15wN— Mike Bloomberg (@MikeBloomberg) 10 de septiembre de 2019
El magnate Michael Bloomberg difundió en las últimas horas
por sus redes sociales un compromiso personal para enfrentar la que consideró
es "la epidemia juvenil de cigarrillos electrónicos". Sin medias
tintas, reclamó que se "prohíban" esos productos , debido a que es
"lo más importante para reducir el uso entre niños y adolescentes".
"Más de 3.6 millones de chicos en los Estados Unidos
usan cigarrillos electrónicos. Los fabricantes de cigarrillos electrónicos y
las compañías tabacaleras que los respaldan se aprovechan de la juventud de
Estados Unidos. Hoy estamos lanzando @noflavoredecigs - Una iniciativa de 160
millones de dólares para proteger a los jóvenes estadounidenses de los
peligros" de esos productos, anunció de su Twitter.
Los daños a la salud
José María Ignacio García, jefe de Servicio de Neumología
del Hospital Quirón salud Marbella y Quirón considera que se ha producido un
error de concepto al minimizar las consecuencias del uso de vaporizadores.
"El pulmón está preparado para respirar aire puro y transportar el oxigeno
del alvéolo a la sangre. Cualquier producto o sustancia que se vapee es nocivo
para nuestro cuerpo", subrayó.
Otro de los aspectos que preocupan a los especialistas,
según explica el doctor Ignacio, es que "no existe un único cigarrillo
electrónico y se utilizan distintas sustancias que se pueden conseguir por
diferentes vías (internet) sin control sanitario y al margen de las
autoridades".
En su opinión, la falta de información del usuario sumado a
la alta popularidad del cigarrillo electrónico hace prever un importante
crecimiento de enfermedades respiratorias asociadas al vapeo, por lo que
advierte que ese artículo no es el más saludable para dejar de fumar el
cigarrillo tradicional, ya que la deshabituación tabáquica se debería orientar
con sustitutivos que ayuden a rebajar el índice de dependencia de la nicotina.
Para ello en una primera consulta se les hará un historial
clínico completo y uno específico del tabaquismo, en el que se recogerá el
grado de dependencia física a la nicotina y severidad del tabaquismo. De este
modo se logra determinar el tratamiento adecuado a cada paciente para superar
su adicción.
Los farmacológicos que se utilizan para combatir la adicción
de los pacientes son la terapia sustitutiva de nicotina y el bupropión. Ambos
están considerados como un complemento de la motivación personal, que también
se trabaja desde el ámbito de la Psicología. En todos los casos las terapias
son individuales con el fin de ejecutar un tratamiento más personalizado.
"El vaporizador no es una alternativa a la nicotina. Sus riesgos pueden
ser aún mayores", ha insistido el doctor Ignacio.
La advertencia en Argentina
La Asociación Argentina de Medicina Respiratoria (AAMR)
instó a la Anmat a ser "enérgica" en la prohibición vigente de venta
y publicidad de cigarrillos electrónicos.
En la Argentina, aunque están prohibidos por la Anmat desde
2011, "se venden libremente", denunció la Asociación, que aclaró que
"si bien aún no se han reportado casos de enfermos o muertes, es
fundamental advertir a la población".
"Se trata de pacientes en su mayoría previamente sanos
y jóvenes que desarrollan una enfermedad pulmonar grave que puede llevar a la
muerte. En Estados Unidos, tanto el Centro para el Control y la Prevención de
Enfermedades, como la FDA investigaron esos casos y emitieron una fuerte
advertencia sobre el riesgo de usar esos dispositivos", precisó la AAMR en
un comunicado.
"Alertamos a la comunidad médica a estar atentos e
interrogar sobre el uso de estos dispositivos en pacientes con síntomas
respiratorios. Instamos a la Anmat y a las autoridades correspondientes a ser
enérgicos en la prohibición vigente de venta y publicidad de esos productos, y
al público en general, que considere que todo lo que se le ofrece ingresa como
contrabando", enfatizaron.
"La solución líquida está compuesta por nicotina, saborizantes
y otros químicos, que al calentarse no sólo generan aerosoles de nicotina, sino
otros productos tóxicos para la salud", completó la AAMR.
El cigarrillo electrónico, también conocido como
vaporizador, vapeador o su nombre en inglés, e-cigarette, consta de un
recipiente en forma de cigarrillo o similar, una batería interior para generar
calor y una carga con una solución líquida, que al calentarse produce un vapor
que vehiculiza sustancias para ser inhaladas (vapear).
Por otra parte, varios estudios demostraron que los
dispositivos electrónicos de liberación de nicotina permiten también la
inhalación de otras sustancias como saborizantes, cocaína, drogas sintéticas y
derivados de cannabis, que además del poder adictivo, suman nuevas toxicidades
potenciales.
Fuente: Diario Clarín - Ver más sobre Tabaquismo