Una enfermedad completamente prevenible y evitable mediante
la vacunación no para de crecer en la Argentina (y en varios países del mundo),
y ya constituye el mayor brote registrado desde que en el año 2000 se eliminó
la circulación endémica.
El responsable de la Dirección de Control de Enfermedades
Inmunoprevenibles de la Secretaría de Salud, Cristián Biscayart, afirmó en
diálogo con Télam que “en lo que va de 2019 en todo el territorio de Argentina
se registraron 26 casos de Sarampión, de los cuáles 16 corresponden a un brote
que comenzó hace dos semanas con el registro de tres casos en la Ciudad de
Buenos Aires”.
Así, una enfermedad completamente prevenible y evitable
mediante la vacunación, no para de crecer en la Argentina (y en varios países
del mundo), y ya constituye el mayor brote registrado desde que en el año 2000
se eliminó la circulación endémica de la enfermedad.
Esta semana se confirmaron ocho casos nuevos, de los cuales
uno corresponde a una mujer que vive en Ituzaingó, provincia de Buenos Aires,
que contagió a sus cinco hijos de 5, 9, 13, 16 y 19 años que tampoco estaban
vacunados. Si bien la familia reside en la provincia de Buenos Aires, el
contagio se registró en un centro de Salud porteño.
“En los casos que se confirmaron ayer se trata de una mujer
que cree en el movimiento antivacunas y se contagió en un centro de Salud
porteño mientras compartía espera en la guardia con una de las personas que fue
de las primeras registradas de este brote reciente”, indicó el funcionario de
salud.
Y agregó: “Cuando esta mujer volvió a su casa contagió sin
saber a sus cinco hijos, pero como ella tuvo síntomas rápido y pudo entender de
qué se trataba tuvo el criterio para que sus chicos dejen de ir a la escuela
antes de que pudiesen diseminar el virus lo que nos permitió tener un control
de esa situación para evitar que se propague”.
“No está claro cuál es el contagio que originó este nuevo
brote hace dos semanas. Si bien algunos de los afectados viven en el conurbano,
pudimos determinar que todos los contagios fueron en la ciudad de Buenos Aires;
la cepa es una variante que es la misma que en estos días tiene un brote sin
control en Brasil y que también circula por Estados Unidos y Europa”, remarcó.
Biscayart detalló que “todos los casos confirmados en estos
últimos días están vinculados de manera directa con los tres que se registraron
hace dos semanas, el sarampión tiene un período de incubación de hasta tres
semanas y se vuelve contagioso cuatro o cinco días antes de que se presenten
las erupciones”.
Respecto de la pertenencia al movimiento antivacunas de la
mujer que fue confirmada ayer con Sarampión, Biscayart dijo que “es difícil
evaluar la incidencia del movimiento antivacunas en estos brotes, pero no
podemos soslayarlo porque 6 de los 16 contagios confirmados en este brote son
de personas no vacunadas”.
“En encuestas recientes se registra que más del noventa por
ciento de los argentinos entiende y valora la importancia de las vacunas, pero
después hay minorías que en algún punto funcionan como los terraplanistas y no
se rinden ni ante la evidencia científica”, puntualizó.
“Acá es muy importante lo que refuerza la nueva ley 27.941,
que la gente entienda que hay obligatoriedad de vacunar, que no es algo
optativo, ni que tenga que ver con objeciones de conciencia o religiosas. Al
tomar este tipo de actitudes se está exponiendo a terceros. Si cada uno decide
hacer lo que quiere, se pierde el lazo de comunidad. A cada uno le cabe una
responsabilidad, porque su derecho termina donde comienza el de los demás, que
es el derecho a estar protegidos”, concluyó Biscayart.
Con el fin de interrumpir rápidamente la transmisión viral,
la Secretaría de Gobierno de Salud de la Nación decidió ampliar las
indicaciones de vacunación vigentes para niños de 6 a 11 meses: primero a la
Región Sanitaria V y la Ciudad de Buenos Aires, y el pasado viernes agregaron
también las Regiones Sanitarias VI, VII y XII de la Provincia de Buenos Aires.
Además, todos los niños entre 13 meses y cuatro años
inclusive deberán acreditar al menos dos dosis de vacuna triple viral en las
jurisdicciones mencionadas.
A su vez, reforzaron la recomendación vigente para todo el
personal de salud que debe acreditar al menos dos dosis de vacuna o bien contar
con certificación de IgG positiva para sarampión. “Esta dosis cero no cuenta
como parte del calendario obligatorio; es para ofrecer un plus de protección”,
precisó Biscayart a Infobae.
“Lo que se cree es que la inmunidad adquirida de la vacuna
tal vez no logra ser suficiente para proteger a los niños más allá de los cinco
meses”, sostuvo el médico infectólogo, para quien “esa es la gran paradoja de
haber eliminado la circulación endémica en el país: en la medida que el virus
se vuelve a introducir encuentra personas susceptibles”.
Sobre las posibles consecuencias de aplicar más dosis de las
dispuestas en el Calendario Nacional de Vacunación, aseguró: "Una dosis de
vacuna puede que limite la expresión clínica de la enfermedad, pero no que se
contraiga y contagie a otras personas; en general con dos dosis va a ser poco
probable que alguien tenga sarampión, en cambio con una sí". "No va a
causar daño (la aplicación extra de la vacuna), lo que sí se está viendo es que
no hay un beneficio adicional de mayor cantidad de dosis", agregó.
Y tras recomendar que “no es aconsejable viajar al exterior
con niños menores de seis meses, que no pueden ser vacunados y son muy
vulnerables a adquirir sarampión y diseminarlo”, Biscayart amplió: “Necesitamos
también del compromiso de los efectores privados, que tienen que estar
involucrados en esta estrategia y tener la noción de que cualquier persona que
ingresa a la guardia con fiebre y erupción en la piel es posible que tenga
sarampión”. “Hay que notificarlo y tomar las muestras para descartar la
enfermedad; es el primer diagnóstico a pensar por más que estén bien vacunadas
las personas”, enfatizó.
El último caso de sarampión endémico en la Argentina fue en
el año 2000 y la última muerte en 1998. Desde entonces, se reportaron casos
importados o relacionados con la importación, brotes que pudieron controlarse
antes de los 12 meses, por lo que se evitó perder el status de “país libre de
sarampión”.
Fuente: Diario Infobae - Ver más sobre Sarampión