Lo afirmó a Clarín en una entrevista. Y asegura que a largo
plazo, va a ser responsable de cáncer de pulmón y de neumonías en niños más
pequeños.
“Cada año tenemos 7 millones de muertos debido a la
contaminación del aire. Cuanto más prolonguemos la entrada en ejecución del
Acuerdo de París -el marco regulatorio de las Naciones Unidas para que los
distintos países pongan en marcha sus planes de reducción de emisiones de gases
que provocan el calentamiento global- es evidente que estaremos alargando la
cifra de muertos. Cada sociedad debe decidir cuantos muertos está dispuesta a
aceptar”, dice a Clarín María Neira, directora del Departamento de Salud
Pública y Medio Ambiente de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Irritada y contundente en su diagnóstico, Neira se lamenta:
“Hemos tenido una táctica equivocada en la comunicación de los efectos del
cambio climático focalizando en temas un poco distantes de la gente -opina-. El
planeta, los glaciares son fundamentales, pero cuando hablamos de contaminación
del aire y cómo impacta en la salud de las personas es mucho más visible, se
puede sentir, se puede oler.”
En paralelo a la XXV Conferencia de las Partes de la
Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático, COP25, que se
está llevando a cabo en Madrid, la facultad de Medicina de la Universidad
Complutense es sede de la Cumbre Global Clima y Salud. Organizada por la
Alianza Global Clima y Salud, en colaboración con la Organización Mundial de la
Salud, esta cumbre se propone enfatizar el nefasto impacto de la contaminación
sobre la vida de las personas.
-¿Por qué, generalmente, atribuimos las enfermedades al
estilo de vida o a la alimentación y no tomamos conciencia de los factores
ambientales como decisivos en nuestra salud?
-Estoy convencida de que la salud va a ser la nueva fuerza,
el nuevo motor que nos va a sacar de este atasco en la lucha contra el cambio
climático. Creo que el día en el que la población relacione estrechamente un
ataque de asma a los niveles de contaminación del aire, ese día va a haber
mucha más movilización. A la gente la salud la toca muy de cerca y si hay algo
que va a motivar cambios en el estilo de vida tan necesarios creo que va a ser
la salud.
-¿Cuáles son las patologías que se están multiplicando a
gran velocidad por el calentamiento global?
-La contaminación del aire provoca 7 millones de muertos
porque ese aire tóxico entra en nuestros pulmones y es responsable de
enfermedades respiratorias clásicas como el asma. Pero también a largo plazo,
va a ser responsable de cáncer de pulmón, de neumonías en niños más pequeños.
Ese aire no se queda en los pulmones. Va a atravesar la barrera cardiovascular
y se va a a ir a la circulación sanguínea y va a entrar en cualquier órgano de
nuestro cuerpo. Ahí va a ser responsable del aumento en la incidencia de
infartos de miocardio y mortalidad por infarto y también en mortalidad por
accidentes cerebrovasculares. Aparte de esto, tenemos cada vez mas evidencia de
que atraviesa la barrera placentaria con lo cual, ese cerebro, ese desarrollo
neurológico del bebé va a estar también afectado antes de que haya empezado a
respirar. Cada vez hay más evidencia científica en procesos degenerativos
neuronales y enfermedades como el Alzheimer y el Parkinson. Y, por supuesto,
está también reduciendo nuestro coeficiente intelectual. Es una humorada de mal
gusto decirlo, pero tal vez el hecho de que hayamos perdido algún punto en
nuestro coeficiente intelectual como sociedad hace que no estemos luchando con
más fuerza en contra del cambio climático.
-Las políticas que se intentan llevar adelante postulan
plazos lejanos. La Cumbre del Clima de la ONU, en plena sesión en estos días
aquí, en Madrid, celebra que los países se comprometan a lograr neutralizar las
emisiones de carbono para 2050. En términos de salud, ¿Estos plazos son una
esperanza o un diagnóstico negativo?
-Para nosotros es irritante. Neutralidad carbónica en 2050
implica seguir asumiendo muertes. Si un alcalde rechaza o retrasa la puesta en marcha
de un plan de reducción de emisiones de contaminación del aire, de alguna
manera tiene que saber y ser muy consciente de que eso va ligado a un impacto
muy negativo en la salud de la gente.
-¿Por qué, en este contexto, la salud no es prioritaria en
la agenda de Cumbres del Clima como ésta?
-Me encanta que me hagas esta pregunta porque estamos
luchando para que la COP26 que se realizará el año que viene sea la COP de la
Salud. Creo que seria una COP ganadora, que no tendría ningún tipo de
controversia. ¿Quién va estar en contra? Creo que lo que aglutina toda la
discusión sobre el cambio climático y, al mismo tiempo, podría ser el motor
sería la salud. Nada motiva tanto a la gente como la salud. Los océanos motivan
a una parte de la población y son muy importantes pero no va a generar esa
fuerza que necesitamos ahora para que volvamos al sentido común.
-Los presidentes de los países que son los grandes emisores
de gases contaminantes no vinieron a esta cumbre. Esta negación a nivel
climático, ¿Tiene un correlato en los temas de salud de esas naciones?
-El gobierno estadounidense, por ejemplo, puede tener el
discurso que quiera sobre el calentamiento global pero cuando hablamos del
Clean Air Act, un acuerdo de aire limpio que sí se respeta, estamos hablando de
la misma cosa pero con otro nombre. La sociedad lo entiende perfectamente. El
Clean Air Act tiene mucha fuerza en Estados Unidos y lo estamos apoyando para
que los estándares de calidad de aire no bajen. Y en el fondo, para que no
bajen, lo que hay que hacer es parar la combustión del carbón. Las dos agendas,
la climática y la de salud, se tocan. Por eso la OMS trae a la mesa de trabajo
de la COP los 7 millones de muertos por la contaminación del aire al año. Nadie
quería que los trajéramos. En China tenemos todos los años 1.100.000 muertos
por contaminación del aire y siguen dando 40 mil millones de dólares en
subsidios al carbón. China está implementado la campaña Hacer el cielo otra vez
azul. En India, por el contrario, siguen totalmente miopes.
-¿Cuesta más, en términos económicos, luchar contra el
calentamiento global o gastar en salud pública para atender las enfermedades
que la contaminación produce?
-Cualquier inversión necesaria para luchar contra el cambio
climático se duplica para atender el impacto en la salud pública. En ninguna
COP, en ningún análisis económico se han incorporado las externalidades. Se nos
esta muriendo gente, nuestros hospitales gastan mucho dinero. Esto nunca ha
sido considerado.
Fuente: Diario Clarín - Ver más sobre Contaminación