La venta de misoprostol, la droga que sirve para la
interrupción del embarazo y que desde fines del año pasado podía conseguirse en
farmacias por una disposición que autorizaba la venta a un laboratorio -siempre
bajo receta archivada y para las presentaciones de 4, 8 y 12 comprimidos- fue
suspendida ayer por la Justicia, que hizo lugar parcialmente a una medida
cautelar solicitada por dos asociaciones civiles contra la Administración
Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat).
La Asociación para la Promoción de Derechos Civiles y la
Asociación Civil Portal de Belén son las dos entidades que presentaron la
medida cautelar ante el Juzgado Contencioso Administrativo Federal N° 11, y
además de la suspensión de esa disposición de la Anmat también reclamaban la
nulidad absoluta del Protocolo para la atención integral de las personas con
derecho a la interrupción legal del embarazo, del Ministerio de Salud de la
Nación y según lo establecido en el artículo 86 del Código Penal. Sobre este
último aspecto, la resolución del fallo judicial fue negativa.
La Anmat había autorizado, a través de la disposición
946-12/10/2018, que el misoprostol 200 se vendiera en las farmacias bajo receta
archivada en presentaciones de 4, 8 y 12 comprimidos. El uso institucional y
hospitalario, manteniendo las presentaciones de 20, 48 y 100 comprimidos
vaginales, ya había sido aprobado anteriormente.
En el texto de la resolución se relata el pedido que hacen
las asociaciones civiles, que afirman que "este cambio en la condición de
venta es infundado, injustificado y manifiestamente ilegítimo por cuanto
constituye una seria, cierta, concreta y actual amenaza para la salud pública
(bien jurídico protegido) al dar cabida a que el medicamento sea administrado
sin la indispensable intervención de un médico diplomado y fuera del ámbito de
los establecimientos hospitalarios, lo cual no garantiza la adecuada asistencia
de la paciente en caso de complicaciones durante el tratamiento".
En su fallo, la jueza a cargo del juzgado, Cecilia Gilardi
de Negre, también destacó que de la lectura del prospecto del medicamento
surgen las "precauciones y advertencias", dentro de las que se
enuncia que "debe ser utilizado siguiendo una estricta observación de la
dosis y régimen recomendados". Además, "debe ser utilizado únicamente
en centros hospitalarios con acceso a cuidados intensivos y cirugía de
urgencia".
El misoprostol, al igual que otras prostaglandinas, produce
maduración cervical, dilatación y reblandecimiento del cuello uterino,
disminuyendo la cantidad de fibra de colágeno y permitiendo que se intercale
entre ellas una mayor cantidad de agua. Además, y de forma consecutiva, aumenta
la frecuencia y la intensidad de las contracciones del músculo liso uterino, de
forma que las fibras se orientan en el sentido de la tensión ejercida sobre
ellas, facilitando así la expulsión del contenido del útero.
¿Cómo era hasta ahora su venta en Argentina?
Los ginecólogos y obstetras podían recetarla a sus pacientes
en el consultorio. Debían exponer los motivos por los cuales el paciente debía
recurrir a esa medicación. La paciente, entonces, podía ir a comprarla
directamente en la farmacia. El laboratorio que fabrica el medicamento,
Dominguez SA, previó que estaría disponible en los comercios antes de fin de
año.
¿Es seguro el misoprostol?
La droga fue ratificada por Naciones Unidas y, además, es
una de las drogas que recomienda la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Entre los fundamentos de la jueza de Negre para dar lugar a
la medida de suspensión, se señala que de la lectura del prospecto del MISOP
200, muestra que el título "precauciones y advertencias" se establece
que la droga, al igual que otros agentes uterotonicos potentes, deberá ser
utilizada siguiendo una estricta observación de la dosis y régimen
recomendados.
"Asimismo debe ser utilizado únicamente en centros
hospitalarios con acceso a cuidados intensivos y cirugía de urgencia",
agregó. También, que su uso de modo indebido, tanto en las dosis como en las
indicaciones recomendadas, puede ser nocivo para la salud fetal y materna.
"Esta medida es contraria al derecho a la salud"
Conocido el fallo, surgieron críticas. Desde la Campaña
Nacional por el Derecho al Aborto Legal Seguro y Gratuito emitieron un
comunicado titulado "Ni un paso atrás en nuestros derechos" en el que
calificaron la medida como un retraso. "Entendemos que el objetivo es
generar una barrera más para el acceso al derecho ya otorgado desde 1921 a la
Interrupción Legal de Embarazo, empujar a las personas que deciden abortar a
condiciones inseguras y de clandestinidad y coartar la autonomía de nuestros
cuerpos a mujeres y personas con capacidad de gestar", dice el texto.
El colectivo también destacó que el uso ambulatorio de
misoprostol tiene "sobrada evidencia científica" y está recomendado
por la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Federación Latinoamericana de
Sociedades de obstetricia y Ginecología (FLASOG), la Sociedad de Obstetricia y
Ginecología de Buenos Aires (SOGIBA) y por el Protocolo para la atención
integral de las personas con derecho a la interrupción legal del embarazo.
Por su parte, Mario Sebastiani, miembro del comité de
bioética del Hospital Italiano y autor del libro Aborto legal, calificó la
medida como una "contraria al derecho a la salud".
"Impedir la venta de misoprostol en las farmacias
significa que el público no va a tener acceso a través de una receta médica a
una medicación que le permite interrumpir un embarazo de manera legal. Esto
implica lograr que esta medicación circule solo por las redes de internet, un
palo en la rueda para mujeres y médicos, mayores costos y mayor indignidad para
las mujeres", dijo.
Desde su punto de vista, la medida tiende a complicar a los
centros de salud que no podrían ofrecer internaciones al conjunto de la
población de mujeres que necesita de un aborto en el primer trimestre. Una
práctica que, en el mundo, se considera ambulatoria en esa período. "De no
existir el misoprostol volveríamos al tallo vegetal o al aborto quirúrgico.
Sería volver la historia atrás en unos 20 años", calificó.
Fuente: Diario La Nación - Ver más sobre Salud Pública