Un relevamiento muestra que existe “una amplia
disponibilidad para la atención de emergencias, internación y terapia
intensiva, con un bajo número de pacientes infectados (por coronavirus)"
que contrasta con “la marcada disminución de consultas, estudios diagnósticos e
intervenciones terapéuticas”. Los responsables del sector hacen su balance de
la cuarentena.
La pandemia anunciada el pasado 11 de marzo por la
Organización Mundial de la Salud (OMS) a causa del nuevo coronavirus SARS-CoV-2
y la enfermedad COVID-19 que genera, ha puesto en jaque a los principales
sistemas sanitarios de todo el mundo. Muchos de ellos se han visto colapsados.
El brote de contagios llegó tarde a nuestro país, que así
pudo ganar tiempo y conocimiento de la enfermedad. El aislamiento social
preventivo y obligatorio, decidido por el presidente Alberto Fernández a partir
del 20 de marzo, permitió enlentecer los contagios, aplanar la tan temida curva
de casos positivos y dar tiempo a los sistemas de salud para capacitar al
personal sanitario (médicos, emergentólogos, enfermeros y otros), construir o
adaptar hospitales, suministrar insumos para prevenir el contagio del personal
médico y contar suficientes con camas de terapia intensiva y respiradores para
el momento más crítico.
Las medidas implementadas en el sistema público también se
dieron en el sector privado de la salud. Argentina tiene uno de los sistemas de
salud más segmentados y fragmentados del continente americano: 7 de cada 10
argentinos se atienden en el sistema privado, integrado por prepagas y obras
sociales, mientras que alrededor de un 30 por ciento lo hace en el sistema
público.
En el sistema privado y de obras sociales, la pandemia
obligó a una reorganización, a la toma de decisiones clave y a la modificación
de procesos y rutinas de trabajo.
La cámara nacional que nuclea a clínicas, sanatorios,
hospitales privados y centros de diagnóstico y tratamiento ambulatorio,
Adecra+Cedim, elaboró un informe con advertencias y recomendaciones a fin de
“estimar la magnitud de la adecuación de clínicas y sanatorios privados para
enfrentar la pandemia por COVID-19 y alertar sobre el riesgo de complicaciones
y muertes en exceso por la falta de diagnóstico y tratamiento oportuno de las
enfermedades mayores que afectan a la población”.
El informe se basó en un relevamiento estructurado y anónimo
a 32 instituciones asociadas con servicios de internación general y de terapia
intensiva, “revisando también las evidencias locales e internacionales sobre
beneficio de la detección y tratamiento temprano de las condiciones no
transmisibles mayores: enfermedad coronaria, ataque cerebral, respiratorias y
cáncer, para valorar el riesgo de un cese prolongado en las intervenciones
dirigidas”.
“Gracias a la alta adherencia de la población a las medidas
de aislamiento preventivo y límites a la circulación, los centros de salud han
quedado con amplia disponibilidad para la atención de emergencias, internación
y terapia intensiva, con un bajo número de pacientes infectados pero en
llamativo contraste con la marcada disminución de consultas, estudios
diagnósticos e intervenciones terapéuticas para las enfermedades no
transmisibles que ocasionan cada año el mayor número de muertes en el país:
cardiovasculares, encefalovasculares y cáncer”, explicaron desde Adecra+Cedim.
El relevamiento también identificó que “todos los centros
encuestados tomaron medidas de separación física y de control de infecciones”.
“El 97% ha generado en su centro área(s) diferenciada(s) para la atención de
pacientes febriles, y el 100% ha implementado barreras en los ingresos para
detectar y dirigir febriles, y ha publicado carteles o pantallas con
recomendaciones de seguridad COVID-19 en la planta física”.
El estudio mostró que “los tiempos de confirmación o
exclusión de infección por coronavirus se han acortado” y que “la cantidad de
pacientes febriles internados en los centros privados tuvo un pico entre fines
de marzo y comienzos de abril, para luego disminuir sostenidamente, lo cual
permite separar pacientes afectados y el personal que los atiende”. Además, se
indicó que “en las áreas ambulatorias se han adoptado los protocolos de
descontaminación y protección personal para el equipo de salud recomendados por
el Ministerio de Salud".
Desde la privada OSDE, explicaron a Infobae cómo están
trabajando en medio de la pandemia. “Logramos aumentar considerablemente la
dotación de personal médico que realiza consultas médicas on-line, lo mismo que
el equipo de asistentes sociales que llaman diariamente a las personas que se
encuentran en aislamiento institucional u hotelero. Se aumentó el personal para
el call center para hacer frente a la triplicación de llamadas telefónicas;
incentivamos el uso de la credencial digital como otra forma ágil y sustentable
de acceso a la prestación; enviamos al personal administrativo a trabajar desde
su casa, para que cumpla con el distanciamiento social sin afectar el normal
funcionamiento del servicio, con la consiguiente procuración de accesos seguros
y permisos; convocamos a todos los colaboradores con experiencia en puestos de
atención a sumarse para dar respuesta por todos los canales digitales; se
conformó el comité de crisis, compuesto por los directores y especialistas en
infectología y urgencias y nos pusimos bajo las órdenes del Ministro de Salud
de la Nación", explicó Gabriel Barbagallo, gerente de Relaciones
Institucionales y RSE de OSDE.
Al principio, admiten haber sufrido distintos momentos de
desborde en los distintos canales de atención, que luego fueron resolviendo con
sistemas de llamadas salientes, para lo cual se reclutó a gran cantidad de
colaboradores que desde sus domicilios se comunican con los socios y ayudan así
a descomprimir las llamadas entrantes. Los temas más frecuentes estaban
relacionados a los distintos protocolos del COVID, vacunación, dengue y a
prácticas no ligadas a la pandemia que también requieren atención. Como
conclusión general, a lo largo de estas siete semanas, los socios han ido
asimilando la situación y aceptando la sugerencia de evitar toda situación que
puede ser postergada.
Respecto al modo de trabajo, indicaron que hubo una
migración lógica y comprensible, de las guardias presenciales a la
teleconsulta, porque “la gente está más consciente de los riesgos”. La
actividad de consultas online tuvo un crecimiento interanual del 700%. “Sabemos
por información de los sanatorios de nuestra cartilla que la caída de la
actividad ambulatoria y de guardia ha sido ostensible en estos dos meses, como
así también la consulta domiciliaria”, precisaron.
En cuanto al balance entre problemas y soluciones, desde
OSDE indicaron que sin dudas el mayor acierto frente a la pandemia fue la
articulación entre lo público y lo privado y la rápida entrada a la cuarentena
con pruebas que están a la vista: las curvas de duplicación de casos y de
decesos están ralentizadas. Como contrapartida, el sistema de salud en su
conjunto, que ya arrastraba dificultades financieras desde hace años, derivados
de costos crecientes -por insumos importados, incorporación de tecnología y
obtención de prestaciones por vía judicial- e ingresos regulados, sufre y
sufrirá los efectos de la caída de la actividad económica. Este era el
contexto; la llegada de la pandemia expone la debilidad preexistente y agrega
una preocupación: que se acentúe la caída de la recaudación y se afecte la
cadena de pagos.
OSDE tiene aproximadamente dos millones doscientos mil
socios en todo el país, de los cuales el 10% es mayor de 65 años.
Infobae también consultó a Swiss Medical Group (SMG), que
representa otra porción importante en la torta del sistema de salud privada. El
doctor Gabriel Novick (Mn: 81.419), director médico corporativo de la entidad
precisó que muy precozmente Swiss Medical identificó el riesgo potencial que
representaba el brote de COVID-19 en China. Fue durante la última semana de
diciembre por lo que, a comienzos del mes de enero, se activaron los protocolos
previstos para atender e identificar eventuales casos, se compraron elementos
de protección personal y los primeros kits de detección por PCR que ingresaron
al país.
Desde entonces se definieron no sólo protocolos de atención
y de uso de elementos de protección personal, sino que se configuró todo el
sistema de atención según Cuidados Progresivos, que significó organizar toda la
estructura propia de modo que cada recurso responda a los distintos estadios de
la infección, la evaluación de los casos sospechosos y el testeo, la
internación y tratamiento de los positivos moderados y graves, y el aislamiento
epidemiológico en los casos que fuera necesario. En el mes de enero se activó
por primera vez el protocolo de diagnóstico de COVID19, en un caso sospechoso
finalmente descartado, y el 3 de marzo, se identificó el paciente cero en
Argentina en una de sus clínicas.
Respecto a las principales consultas de los socios, Novick
explicó que fueron en relación a cómo manejar servicios habituales de atención
médica durante la cuarentena, trámites administrativos, qué hacer ante la
sospecha de la enfermedad, cómo acceder al servicio de Atención Medica en Línea
y cómo obtener recetas digitales.
“Desde sus inicios, los servicios médicos remotos de SMG
tienen dos variantes: Orientación Médica Telefónica y Telemedicina. En este
último caso, el servicio está integrado dentro del proceso de atención
ambulatoria del grupo, y es llevado adelante por los mismos profesionales que
desarrollan actividad presencial en nuestros Centros Médicos Ambulatorios.
Asimismo, hace ya dos años, se implementó la primera receta completamente
digital, con firma certificada para el expendio de medicamentos", explicó
el Director Médico.
En la orientación médica telefónica hubo 16.000 consultas en
la cuarentena, frente a unos 2000 contactos pre-cuarententa. Y la cantidad de
puestos de atención profesional fueron más que duplicados luego de la
cuarentena: de 11 a 25. En Telemedicina (video consultas) había 350 por mes
antes del aislamiento preventivo y con éste creció a 20.000 por mes, con más de
80 profesionales en atención continua.
SMG tiene 958.366 socios, de los cuales, 63.848 (6.66%) son
mayores de 65 años.
Medicus también debió adaptarse rápidamente, como la mayoría
de las empresas, a las condiciones que impuso el aislamiento. Rafael Zamora,
gerente de Estrategia Médica de Medicus, explicó a Infobae que se intensificó
en gran medida el teletrabajo, la asistencia digital y por distintos canales al
asociado y se trabaja en línea con las políticas nacionales y municipales en la
coordinación de la atención a los pacientes con coronavirus, así como en la
prevención, educación y aislamiento de casos y contactos.
“Al día de hoy las principales consultas no están
relacionadas al COVID-19. Es evidente, al menos en nuestra población, que las
medidas de aislamiento social fueron muy efectivas ya que las consultas por
cuadros respiratorios altos y bajos es muy menor. Aunque todas las consultas
han bajado marcadamente en cantidad, la mayoría hoy están más ligadas al control
de patologías crónicas y otras cuestiones médicas. Esperamos por la llegada del
frío y la flexibilización de la cuarentena que las consultas por sospecha de
coronavirus empiecen a crecer en breve”, destacó Zamora, que precisó que las
consultas por guardia bajaron considerablemente, mientras que en telemedicina
tuvieron una explosión y una extraordinaria aceptación: la videoconsulta creció
en más de un 1000% en relación a un año atrás.
Zamora coincidió con sus pares del sector en que el mayor
acierto fue a nivel nacional y es evidente que el haber decretado tempranamente
la cuarentena minimizó el contagio de los casos importados y le dio tiempo al
sistema para prepararse en todos sus campos y afrontar la pandemia. Luego, los
grandes aciertos en la gestión propiamente dicha fueron el crecimiento notable
de la telemedicina, la coordinación y cooperación con las autoridades y con el
sector, la separación de los espacios de atención, la priorización y políticas
de cuidado en la población de riesgo y la educación del personal de salud,
entre otros.
“En cuanto a los problemas, identificamos principalmente
tres. El primero, potencialmente grave, es la disminución por el temor que ha
causado el virus de los controles de los pacientes con enfermedades crónicas.
Entendemos que puede ser lógico que haya sucedido inicialmente por la velocidad
de los hechos y la dimensión que han tenido pero es fundamental tratar de
concientizar sobre la necesidad de continuar el seguimiento en estos pacientes
crónicos para evitar las complicaciones que pudieran tener. Segundo, y como es
de público conocimiento, existe una competencia internacional por los equipos
de protección personal que dificulta la previsibilidad de su manejo. Hoy
contamos con un stock adecuado y suficiente pero la dinámica del mercado es
compleja. El último problema, en un futuro inmediato, es que a medida que
transcurra el invierno y aumenten por lógica los casos sospechosos (cualquier
virus respiratorio es casi idéntico e indistinguible desde la clínica con el
COVID-19) puede formarse un cuello de botella en las guardias por la demora en
el resultado del hisopado, aunque sea rápido y tarde sólo unas horas”, analizó
el experto.
Medicus cuenta con 200 mil asociados, de los cuales
aproximadamente el 14% son mayores de 65 años.
Fuente: Diario Infobae - Ver más sobre Obras Sociales y Prepagas
