Lo advierten científicos de Chile, Argentina,
Colombia, Brasil y Perú, entre otras naciones. En la región, la prevalencia de
demencia es de 6,54 %.
Hace dos años, Zoraida B., de 83 años, empezó a tener
olvidos más frecuentes, dificultades para encontrar palabras, problemas de
orientación en el lugar, e ideas fijas. Sus síntomas se acentuaron desde que
comenzó la cuarentena en marzo. Para sus familiares, lo más difícil ha sido
hacerle entender la situación actual y por qué necesita quedarse adentro. A
pesar de las explicaciones, no quiere acatar las restricciones de la
cuarentena. Pide que su hijo la visite en el barrio San Isidro de Lima, Perú. A
pesar de las restricciones, sale de su casa para ir al mercado y a la iglesia.
Necesita monitoreo constante y requiere urgentemente una evaluación cognitiva y
neurológica, pero no ha podido ser estudiada aún por las disrupciones que ha
producido la pandemia.
El caso de Zoraida no es único en América Latina. La
pandemia puede afectar más que a la población general cuando las personas
tienen deterioros cognitivos y demencias. Las dificultades para comprender los
mensajes con medidas de prevención -como el uso de barbijos, el distanciamiento
físico, el lavado de manos frecuente, el aislamiento en sus viviendas- y el
acceso a la atención médica pueden ponerlas en mayor riesgo de adquirir la
infección por el coronavirus, según advierten un grupo de investigadores
científicos de Brasil, Chile, Colombia, Perú, Argentina, Ecuador, Estados
Unidos, Canadá e Inglaterra. Además, sólo el 1% de la población mayor a 60 años
vive en hogares de cuidados de largo plazo, y muchos de ellos no tienen un
control sistemático.
El grupo de investigadores firmó un documento declaración
(al que tuvo acceso Infobae) que será publicado próximamente en la revista The
Lancet Neurology para hacer un llamado de atención para todas las autoridades
sanitarias de América Latina y a la sociedad en general. A nivel mundial, la
prevalencia mundial de demencia es del 5,2% en personas mayores de 60 años. En
América Latina, la prevalencia de demencia es de 6,54%.
“La situación para los pacientes con demencias es crítica en
el contexto de la pandemia”, dijo a Infobae el investigador independiente del
Conicet en Argentina, Agustín Ibañez. “La región viene mal en términos
económicos, los sistemas de salud ya están sobreexigidos, y las demencias -como
la enfermedad de Alzheimer- tienen una prevalencia alta. El coronavirus
impactará desigualmente en aquellos más desfavorecidos y a la vez ampliará la
brecha para los que no tienen asistencia adecuada”, alertó el doctor Ibañez,
quien es director del Centro de Neurociencia Cognitiva (CNC) de la Universidad
de San Andrés, en Argentina, investigador del Centro de Neurociencia Cognitiva
y Social de la Universidad Adolfo Ibáñez en Chile; y becario senior Atlantic
del Instituto de Salud del Cerebro Global de la Universidad de California en
San Francisco (UCSF).
“Los pacientes con demencias pueden tener dificultades con
los cambios de hábitos y con la comprensión de información brindada por
servicios de salud. Tienden a olvidar los nuevos hábitos, como el lavado
frecuente de manos, uso del barbijo y el aislamiento”, detalló a Infobae la
investigadora Myriam de la Cruz Puebla, del Instituto de Neurociencias Peruano,
en la ciudad de Lima. “Muchos de los pacientes incluso olvidan si han ingerido
o no alimentos. Por lo tanto olvidar las medidas de prevención para COVID-19 es
algo que ocurre y que los pone en una situación de riesgo mayor”.
“Lamentablemente, los pacientes con demencias están en alto
riesgo de padecer un cuadro severo por COVID-19 por la edad. Muchos tienen
otras enfermedades como diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares o han
padecido ataques cerebrovasculares. Estos factores y enfermedades los hacen más
débiles frente al virus”, explicó De la Cruz Puebla. “Desde las dificultades
para comprender los mensajes hasta las otras enfermedades previas, pueden hacer
que la situación de las personas con demencia sea una bomba de tiempo para los
pacientes, sus familiares y los profesionales de la salud que los atienden”,
opinó Ibañez.
La combinación de otros factores asociados con las demencias
fueron subrayados por los investigadores. La alta prevalencia de las demencias
se incrementa año a año en América Latina, mientras que en Europa o en los
Estados Unidos se mantiene o tiende a reducirse. Hay un impacto significativo
de los determinantes sociales de la salud o factores de riesgo modificables en
Latinoamérica, que explican alrededor del 56% de los casos de demencia, en
comparación al 35% de la media mundial: estos factores sin duda que además
hacen a las personas contagiadas por coronavirus más vulnerables, porque
impactan en su salud general.
Muchos pacientes con demencias viven con familias que
incluyen a cuatro generaciones. Esta situación los expone al contagio del
coronavirus. “Como hay muy pocos geriátricos, el cuidado es generalmente
informal y recae en la familia, sobre todo en las mujeres, esposas o hijas.
“También hay limitaciones para que se los atienda a través de la telemedicina y
se realice un abordaje remoto de la demencia”, señaló el doctor Ibáñez.
Paradójicamente, en los geriátricos también se han detectado más casos
confirmados de COVID-19 por la cercanía de muchas personas de manera continua.
¿Qué se debería hacer para proteger mejor a pacientes con
demencias? La doctora Myriam De la Cruz Puebla respondió: “Ante la carencia de
recursos destinados a brindar atención a los pacientes con demencia en América
Latina, nuestro grupo de investigadores apuesta firmemente a potenciar la
colaboración entre expertos. Consideramos que hay que identificar problemas
regionales comunes, desarrollar guías de trabajo aplicables en toda la región,
y capacitar a los profesionales sanitarios acerca de los pilares en el
diagnóstico, cuidado y tratamiento de los pacientes con demencia”. Además,
puntualizó otras tres medidas de salud pública: “Hay que difundir de forma
masiva los conocimientos sobre las demencias, crear conciencia de la enfermedad
en los principales actores sociales, y promover el desarrollo de políticas en
salud a favor tanto de los pacientes con demencias así como de los cuidadores”.
Fuente: Diario Infobae - Ver más sobre Salud Mental
