Con la idea de acercar la biotecnología a la comunidad, el
Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) estrenó una obra de teatro
que busca explicar de forma sencilla y despejar las dudas en torno de la
fertilización in vitro a través del método ICSI, una de las técnicas más
utilizadas en el tratamiento de la infertilidad masculina. Se trata de una
adaptación de un texto escrito por el científico austríaco Carl Djerassi, uno
de los creadores de la píldora anticonceptiva. La obra está protagonizada por
un técnico del INTI y una bioquímica, directora general de una pyme asociada al
Centro de Biotecnología Industrial del organismo. “La obra fue pensada para que
pueda verla el público en general y estudiantes secundarios y universitarios”,
comentó a Página/12 Agata Baizán, bióloga molecular, quien se encargó de
traducir y adaptar el guión original.
La obra se enmarca en el proyecto “teatro científico”,
coordinado por el ex director y fundador del Centro de Biotecnología Industrial
del INTI, Alberto Díaz, licenciado en química. Todo el equipo que trabaja en la
obra, delante y detrás de escena, de una u otra forma está vinculado con el
mundo científico. “Con el consentimiento del autor, el doctor Carl Djerassi,
hicimos una adaptación de su obra ICSI. Esta obra es un juego de palabras
pedagógico a dos voces. Está ideada para ser leída o actuada por dos personas,
acompañada con la proyección de material audiovisual. En nuestra adaptación
proponemos una versión abreviada para ser presentada y discutida con audiencias
abiertas, y de esta manera acercar ICSI a nuestra comunidad”, contó Baizán. El
ICSI es una de las técnicas que deben cubrir las obras sociales y las prepagas
a partir de la reciente sanción de la ley de fertilización asistida.
Además de científico y coleccionista de arte, Djerassi es
escritor y dramaturgo. La obra que adaptó el INTI forma parte de su libro "Sexo
en la era de la reproducción tecnológica", en el que aborda, entre otras
temáticas, la Inyección de Esperma Intracitoplasmática, conocida por sus siglas
en inglés como ICSI. Allí señala que la fecundación de un óvulo en una relación
sexual normal requiere decenas de millones de espermatozoides. Djerassi destaca
que la fertilización exitosa con un único espermatozoide es totalmente
imposible, considerando que si un hombre eyacula incluso entre uno y tres
millones de espermatozoides es funcionalmente infértil. Sin embargo, en 1992,
Gianpiero Palermo, Hubert Joris Paul Devroey y André C. Van Steirteghem, de la
Universidad de Bruselas, anunciaron en un artículo de la prestigiosa revista
The Lancet (vol. 340, pp. 17-18) la fertilización exitosa de un óvulo humano
con un único espermatozoide a través de la inyección directa bajo microscopio,
seguida de reinserción del óvulo fertilizado dentro del útero de la mujer. Así
se dio a conocer la técnica ICSI, a través de la cual han nacido en el mundo
más de 500 mil bebés desde 1992, subraya Djerassi.
"ICSI: Ciencia en el teatro" es el nombre de la obra estrenada
el miércoles 21 de agosto en el auditorio del INTI. En el escenario, Eduardo Pizzini,
técnico del área de Ingeniería y mantenimiento del Centro de Biotecnología
Industrial, representa a uno de los inventores del ICSI, mientras que Hana
Fleischmann, bióloga y directora general de Dhacam, empresa asociada a ese
centro del INTI, asume el papel de la conductora de un ciclo televisivo llamado
Disección. Ella lo acribilla a preguntas; él responde. Los problemas éticos que
surgen de ICSI, como si se puede elegir el sexo del bebé, las posibilidades de
que haya mellizos o trillizos y la efectividad de la técnica son algunos de los
ejes que se abordan.
La obra también se trasladó al Aula
Magna de la Facultad de Ciencias Exactas de la UBA, donde se representó en el marco de la materia Bioética de la Ciencia, que dicta la profesora Susana
Sommer, autora de varios libros sobre las técnicas de fertilización asistida.
La obra original, señaló Baizán, fue probada ante varios
miles de estudiantes de secundaria en Alemania y cientos de estudiantes
universitarios en Estados Unidos. Dura unos 40 minutos y está previsto que
después haya un espacio de intercambio con el público. “La obra, incluso, ha
sido presentada también en Europa a audiencias profesionales en diversos
congresos médicos con el mismo nivel de compromiso en las discusiones
posteriores a la representación”, destacó Baizán.
Fuente: Página 12