El consumo de cigarrillos se lleva 40.591 vidas por año en
la Argentina. Esto significa que por cada muerte por lesiones de tránsito, se
producen 8 fallecimientos por tabaquismo. Pero no sólo se pierden vidas
humanas: el costo directo del tabaquismo es alto. Se lleva el 12 % del gasto
anual en salud: 21 mil millones de pesos. Y la recaudación de impuestos que
recibe el Estado por la venta de cigarrillos no llega a cubrir ni la mitad de
los gastos médicos directos para atender a los enfermos por tabaquismo.
Los datos surgen a partir de una investigación del Instituto
de Efectividad Clínica y Sanitaria (IECS), presentada en el último congreso
médico Tabaco o Salud en Capital.
Reveló que el tabaquismo genera un costo anual de cerca de
21 mil millones de pesos para el sistema de salud. Esta cifra equivale al 1%
del producto bruto interno (PBI) del país. Es el costo que implica la atención
de pacientes cardíacos, con cáncer de pulmón y otros cánceres, con enfermedad
pulmonar obstructiva crónica (EPOC), ataques cerebrovasculares, neumonías, y
los que sufrieron el tabaquismo pasivo al haber estado expuestos al humo. El
costo en Argentina es el triple o más que el gasto de países desarrollados,
como los Estados Unidos (4,9%), y el Reino Unido (4,6%). En Finlandia, el costo
de la atención a los enfermos se lleva el 1,6% del gasto en salud, según el
Atlas del Tabaco. En México, representa el 10,5% y en China, el 4,6%.
El trabajo se realizó al usar un modelo matemático que había sido desarrollado por el mismo grupo liderado por Andrés Pichon-Riviere. "Son 40.591 muertes por año que se podrían evitar si la gente dejara de fumar tabaco o no se iniciara en el consumo", advirtió el doctor Pichon-Riviere al ser consultado por Clarín. "Nuestro estudio sólo se centró en los costos directos del tabaquismo: que son los 21 mil millones de pesos que se destinan para atender a los enfermos. Es demasiado dinero. Si se sumaran los gastos indirectos como el transporte al centro de salud para que se atiendan, o los gastos de cuidadores el costo del tabaquismo sería mayor", agregó.
El trabajo se realizó al usar un modelo matemático que había sido desarrollado por el mismo grupo liderado por Andrés Pichon-Riviere. "Son 40.591 muertes por año que se podrían evitar si la gente dejara de fumar tabaco o no se iniciara en el consumo", advirtió el doctor Pichon-Riviere al ser consultado por Clarín. "Nuestro estudio sólo se centró en los costos directos del tabaquismo: que son los 21 mil millones de pesos que se destinan para atender a los enfermos. Es demasiado dinero. Si se sumaran los gastos indirectos como el transporte al centro de salud para que se atiendan, o los gastos de cuidadores el costo del tabaquismo sería mayor", agregó.
Para hacer el estudio, los investigadores contaron con
subsidios del Centro Internacional de Investigación para el Desarrollo de
Canadá, la Asociación Americana del Cáncer, el Instituto Nacional del Cáncer de
Francia y el Instituto de Investigación del Cáncer del Reino Unido, entre otros
organismos.
No hay datos disponibles sobre cuáles eran los costos
directos del tabaquismo hace 10 o más años.
Sólo se sabe a partir de otro trabajo de 2005 que el costo
directo era de 3.400 millones de pesos. En ese momento, esa cifra representaba
el 11,8% del gasto en salud, un valor bastante similar al 12% que se encontró
en el nuevo estudio.
"Sin embargo, en 2005 la recaudación por impuestos al
tabaco era de 2.500 millones, y es valor que cubría el 70% de los costos
sanitarios", señaló el investigador.
Hoy la situación es diferente. "Los costos sanitarios
del tabaquis- mo aumentaron, pero el precio del cigarrillo es muy bajo. Es uno
de los más bajos de la región, y por lo tanto la recaudación impositiva no
llega a cubrir ni el 50% de los gastos sanitarios que produce el consumo de
cigarrillos", resaltó Pichon-Riviere. Si bien el consumo de cigarrillos bajó
(hoy fuma el 22% de los adultos en Argentina mientras que fumaba el 27,1% en
2009), los costos aumentan porque hoy se están atendiendo a los fumadores de
las décadas pasadas cuando la industria tabacalera consiguió interferir en la
legislación para el control de la epidemia.
Hubo un gran cambio en 2011: el Congreso sancionó por unani midad una ley nacional que obligó a convertir a las oficinas, los bares, los restoranes entre otros espacios públicos y cerrados en ambientes totalmente libres de humo, y a prohibir la publicidad del tabaco en todas sus formas. La norma recién fue reglamentada en mayo pasado por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner.
Según un estudio del programa de control de tabaco del
Ministerio de Salud de la Nación, se estima que por la implementación de la ley
se evitarán 10.000 muertes en los próximos 7 años. "Esto ocurrirá porque
más gente dejará de fumar y porque menos adolescentes se iniciarían en el
consumo", afirmó Jonatan Konfino, a cargo del programa.
Pero el precio bajo de los cigarrillos es una cuestión que
quedó fuera de la ley. De acuerdo con el mismo estudio del Ministerio, si se
decidiera un aumento del 100% en el precio, se evitarían 19.000 muertes en los
próximos 7 años. "Que el tabaquismo se lleve el 12% del gasto en salud es
una cifra altísima, ya se trata una causa de enfermedad totalmente evitable.
Ese dinero podría utilizarse para necesidades esenciales como acceso a agua
potable o a las vacunas", afirmó Verónica Schoj, directora de la Fundación
Interamericana del Corazón en Argentina. La mejor forma de bajar el gasto en
salud sostuvo Schoj es la implementación completa de la ley nacional y la
creación de estrategias impositivas para aumentar el precio de los cigarrillos.
"Está comprobado en otros países que la suba del precio
es la medida más importante para bajar el consumo y mejorar la salud. Al mismo
tiempo, es una medida que aumenta los ingresos fiscales".
Fuente: Diario Clarín
