El estado federado anuncia que mantendrá la prohibición de
editar el libro de Hitler, a pesar de que sus derechos quedarán libres en
diciembre de 2015.
La sentencia convirtió al ministerio en propietario de los
derechos de autor de Mein Kampf (Mi lucha), que pertenecían a la editorial del
Partido Nazi, Franz Eher, y obligó a los funcionarios ministeriales a llevar a
cabo una cruzada para impedir que la obra de Hitler volviera a ser editada en
el planeta tierra. Una tarea que volvió a cobrar actualidad el martes pasado a
causa de una decisión por sorpresa del gobierno bávaro, que aplastó un largo y
exhaustivo trabajo de investigación que está llevando a cabo el prestigioso
Instituto de Historia Contemporánea de Múnich.
Los derechos de autor de Mi lucha caducan el 31 de diciembre
de 2015, una fecha que hará posible que el libro entre en el dominio público y
pueda volver a ser imprimido. Para evitar nuevas ediciones financiadas por
partidos de extrema derecha en Alemania, el Instituto muniqués logró obtener,
en 2012, un permiso del gobierno bávaro para publicar una ambiciosa edición
comentada del libro maldito.
La medida también afecta al ambicioso proyecto del Instituto
de Historia Contemporánea, que no podrá editar el trabajo que lleva realizando
desde hace varios años y en el que trabajan cinco historiadores. “Nuestra
posición es que hay que detener también el proyecto del Instituto, porque no es
tarea del estado difundir propaganda nazi”, añadió la jefa del gabinete bávaro.
“No hemos recibido ninguna información del gobierno bávaro y
el anuncio nos sorprendió a todos”, dijo Simone Paulmichl, portavoz del
Instituto, a EL PAÍS. “Aún sigue pendiente lo que pasará con los derechos de
autor después del 31 de diciembre de 2015 y tampoco nadie sabe qué mecanismos
legales utilizará el gobierno bávaro para impedir la venta del libro en
Alemania”, añadió.
La cruzada bávara para impedir la difusión del libro escrito
por Hitler en 1924 ha tenido éxito en la mayoría de los países europeos, pero
los sabuesos no pueden actuar en Estados Unidos ni en Reino Unido a causa de
una medida legal. Cuando el libro se convirtió en un éxito en Alemania después
de la llegada al poder de Hitler, la editorial Eher vendió los derechos a
sendas editoriales en los dos países. Random House, por ejemplo, que ahora es
una filial del gigante alemán Bertelsmann, sigue vendiendo unos 3.000
ejemplares de Mi lucha cada año en Reino Unido.Tampoco en Israel está prohibida
la difusión de Mi lucha. En Alemania, en cambio, el trabajo de los sabuesos
bávaros está reforzado por el párrafo 130 del Código Penal que castiga con
penas de cárcel la incitación al odio racial y prohíbe escritos que, como Mein
Kampf, puedan ser utilizados como propaganda para difundir los ideales del
nacionalsocialismo.
Una sentencia de la Corte Suprema germana en 1979 permitió
la venta del libro en las tiendas de anticuarios. Los sabuesos bávaros tampoco
saben cómo impedir la difusión del libro en Internet, donde los nostálgicos de
Hitler siguen ofreciendo descargas gratuitas y en varios idiomas del volumen.
En 1933, año en que Hitler llegó al poder, la difusión de Mi lucha se disparó
hasta alcanzar un millón de copias. Al final de la guerra la difusión del libro
en Alemania había alcanzado los 10 millones de copias.
Odioso legado
- Adolf Hitler escribió su libro Mein Kampf en 1924, como una combinación de ingredientes autobiográficos y exposición de las ideas propias de la ideología nacionalsocialista.
- Cuando Hitler llegó al poder en 1933, las cifras de difusión del libro se dispararon hasta alcanzar el millón de copias.
- Al término de la II Guerra Mundial, la difusión del libro en Alemania superaba los 10 millones de copias.
- En1948, una sentencia judicial decidió que los derechos de autor del libro pasaban a manos del estado de Baviera.
Fuente: Diario El País