Google anunció que está probando unos "lentes de
contacto inteligente" que pueden ayudar a medir los niveles de glucosa ea
través de las lágrimas.
La empresa anunció que también está trabajando en integrar
una pequeñas luces LED que podrían iluminarse para indicar que los niveles de
glucosa han pasado determinados límites.
Sin embargo, agregó que todavía queda muchísimo trabajo por
delante para que la tecnología esté lista para el uso diario.
"Todavía estamos en una etapa temprana, pero hemos
completado múltiples estudios clínicos que nos están ayudando a refinar nuestro
prototipo", aclara la firma en su blog.
"Esperamos que algún día esto pueda llevar a que las
personas con diabetes manejen la enfermedad de una forma nueva".
No es la primera vez que se desarrollan lentes de contacto
de este tipo. Microsoft presentó un proyecto similar en 2011 que no prosperó.
Tecnología para la salud
Son muchas las empresas globales que buscan cómo expandir el
sector de la tecnología portátil, considerado por muchos como un área de
crecimiento clave en los próximos años.
Varias estimaciones indican que se espera que el sector
crezca entre US$10.000 millones y US$50.000 millones en los próximos cinco
años.
"Es probable que estimule la creación de una variedad de otras innovaciones tecnológicas en miniatura para dispositivos portátiles a fin de ayudar a las personas a monitorear mejor el cuerpo"Manoj Menon, director de Frost & Sullivan
Dentro del área, son muchas las compañías que se están
fijando en la salud.
La última incursión de Google, con los lentes de contacto
inteligente, está dirigida a un sector que -se espera- aumentará la demanda de
estos productos.
Según la Federación Internacional de Diabetes, una de cada
diez personas en todo el mundo sufrirá esta enfermedad para 2035.
Las personas que padecen de diabetes necesitan monitorear
los niveles de glucosa con regularidad, pues repentinos repuntes o caídas
pueden ser peligrosos. Actualmente, la mayoría de los diabéticos lo hacen con
pruebas de gotas de sangre.
Google asegura que el prototipo de lente que está probando
podría dar una lectura cada segundo.
"Éste es un desarrollo emocionante para la industria de
la salud preventiva", le dijo a la BBC Manoj Menon, director de la
consultora Frost & Sullivan.
"Es probable que estimule la creación de una variedad
de otras innovaciones tecnológicas en miniatura para dispositivos portátiles a
fin de ayudar a las personas a monitorear mejor el cuerpo".
En busca de socios
Google informó que está trabajando junto con la
Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus
siglas en inglés) para que el producto sea de uso masivo.
Agregó que buscará a socios expertos "en llevar estos
productos al mercado".
La compañía dijo que trabajará con estos socios para
desarrollar aplicaciones que permitan que las mediciones del lente de contacto
estén disponibles tanto para los pacientes como para los médicos.
Por su parte, Menon consideró "encomiable" la
intención de Google de trabajar con otros socios incluso antes de que el
producto estuviera comercialmente listo.
"Su enfoque de innovación abierta va a ayudar a
acelerar el desarrollo de este producto y ponerlo en el mercado mucho más
rápido", agregó.
Otras empresas también trabajan en dispositivos portátiles
para ayudar a monitorear la salud.
A principio de este mes, un aparato llamado Sensible Baby
fue presentado en el Consumer Electronics Show de Las Vegas. Se trata de un
sensor que se coloca en la ropa de noche del bebé para llevar un registro de su
temperatura, orientación y movimiento. En caso de algún problema, suena una
alarma de una aplicación de teléfono inteligente.
También se lanzaron muchos relojes inteligentes con la
capacidad de monitorear datos a partir de indicadores clave como las
pulsaciones y la temperatura de la persona que lo lleva.
El año pasado, la firma japonesa Sony pidió una patente para
una "peluca inteligente" con posibles usos para la salud.
La peluca tendría una combinación de sensores que podría
ayudar a recabar información sobre la temperatura, el pulso y la presión
arterial.
Fuente: BBC Mundo