Son patologías alimentarias que aumentaron en
el país un 350% en el último decenio entre los adolescentes hombres, según el
último informe de Aluba.
Así, al menos, lo asegura el último informe de la Asociación
de Lucha contra la Bulimia y la Anorexia (Aluba), según el cual estas
patologías alimentarias crecieron en el último decenio un 350% entre los
varones adolescentes de nuestro país.
En sintonía con la mirada de Aluba, los especialistas que
buscan explicar este llamativo incremento no dudan en señalar como responsables
a los valores actuales de belleza que rigen tanto para chicos como para
adultos, muchos de los cuales atentan directamente contra la salud de las
personas.
“Se vive en una tiranía de cuerpos extra delgados”, asegura
la nutricionista local Roxana Cordenti, para quien “las principales víctimas de
esa tiranía son los adolescentes. Históricamente fueron las mujeres las que más
sufrieron trastornos de tipo alimentario, pero ahora vemos que a la consulta
llegan cada vez más varones, y muchos de ellos todavía no llegan a la mayoría
de edad”.
El informe elaborado por Aluba reveló este incremento basado
en un relevamiento de más de 100 mil casos en varias provincias, únicas cifras
existentes en el país sobre la temática. “En el 2004 se registró un nivel de
patologías del 2% en el total de adolescentes varones encuestados, mientras que
en el último informe el índice llegó al 9%”, explicó Mabel Bello, fundadora y
directora médica general de Aluba.
Bello recordó que hace 30 años, cuando nació la Asociación,
“las estadísticas y las consultas mostraban que del total de afectados por
desórdenes alimentarios un 95% eran mujeres y el 5% restante varones, mientras
que hoy hay un número proporcional muchísimo mayor”.
Para Bello, además, “hay también un cambio cultural
importante que justifica eso: los jóvenes se depilan, prestan más atención al
propio cuerpo, tienen más dificultades para integrarse socialmente o para
conseguir trabajo y eso puede generar conductas adictivas en personalidades
predispuestas”.
Grupos
A la hora de buscar alternativas para evitar una escalada de
casos entre los adolescentes, Cordenti apunta al núcleo familiar: “si no hay
control de la propia familia ni transmisión de valores esenciales -dice-, va a
ser muy difícil que los chicos reviertan esta tendencia sólo por las suyas.
Esto es una tarea de todos: padres, entidades, medios, Estado. Hay que tener en cuenta que no se trata de
temas estéticos: está en juego la salud de la población”.
Por otra parte, Bello asegura que existen dos grupos
importantes de “población de riesgo, uno formado por niños o niñas
perfeccionistas, rígidos, obsesivos, generalmente estudiosos o abanderados de
escuela y con pocas habilidades sociales”. El otro “es un grupo mayor de chicos
que presenta por lo general desórdenes de conductas y emociones, altibajos
emocionales, irritabilidad, enojo, dificultades en el estudio o para
concentrarse”, señaló.
“En estas patologías -agrega Bello- que por lo general
comienzan en la etapa adolescente, la de mayor vulnerabilidad, el 40% es
genético y el 60% restante es cultural. Si la enfermedad se cronifica puede
acompañar al individuo toda la vida, por lo que es sumamente importante
prevenirla”. La patología alimentaria, se indica desde Aluba, es la que
presenta mayor mortalidad entre las enfermedades psiquiátricas en la
adolescencia a nivel mundial.
“Habitualmente -explica Bello- la prevención está dirigida a
explicarle a los chicos cómo está conformada la pirámide alimentaria y cuántas calorías
tienen los alimentos, pero creemos que se debería empezar por educar o alertar
a padres y profesores para que detecten a estos chicos que son objeto de burlas
o les cuesta integrarse socialmente”.
Según el estudio, los antecedentes de familiares diabéticos
o con patologías del espectro bipolar aumentan el riesgo de enfermedad
alimentaria. “Los antecedentes de trastornos bipolares o de diabéticos en la
familia aumentan el riesgo de patología alimentaria -sostiene la especialista-,
así como también detectamos un alto porcentaje de personas con ese tipo de
trastorno que sufrieron abuso sexual en la infancia”.
“Se ven más casos”
Por Norberto Russo, nutricionista. Presidente de la
Asociación para la Prevención y Ayuda de los Desórdenes de la Alimentación y
Vida Sana
Hay un incremento de casos de bulimia y anorexia entre
adolescentes varones que es innegable y que llama la atención, dado que antes
no se veía con esta magnitud. Es un fenómeno que viene acompañado con la
obsesión de muchos chicos por embellecer su cuerpo según los parámetros de la
sociedad actual, algo que se traduce no sólo en casos de bulimia y anorexia
sino también en un aumento de consultas por ortorexia y un llamativo exceso de
gimnasia y actividad física en muchos casos.
Si bien se trata de una anorexia no tan aguda como ocurre
con las mujeres, lo cierto es que se están presentando casos en varones ya a
partir de los doce años, algo impensado años atrás. A mí entender, la
explicación habría que buscarla en la falta de contención familiar. En la falta
de una verdadera mesa en la casa.
Fuente: Diario El Día - Ver más sobre Alimentación - Ver más sobre Nutrición