martes, 26 de agosto de 2014

Fiscalía de Costa Rica pedirá juicio por caso de tráfico ilegal de órganos

El Ministerio Público de Costa Rica solicitará el próximo mes enjuiciar a cuatro médicos costarricenses y un hombre griego como sospechosos de integrar una organización dedicada al tráfico ilegal de órganos para realizar trasplantes a israelíes, informó un fuente oficial.

A los imputados se les acusará de realizar a israelíes 14 trasplantes de riñón, con órganos de ciudadanos costarricenses a quienes aparentemente les pagaron dinero a cambio.

“La investigación, dentro de los hechos que estábamos investigando, ya finalizó. Hemos llegado a la conclusión de que tenemos suficientes elementos probatorios para solicitarle a los tribunales la apertura del juicio”, manifestó a Efe el fiscal general en ejercicio, Carlos María Jiménez.

La acusación está lista para ser presentada en septiembre próximo.

El caso se remonta a junio de 2013 cuando el jefe de nefrología del estatal Hospital Calderón Guardia, identificado con los apellidos Mora Palma, fue detenido como sospechoso de integrar el “núcleo” de una organización dedicada al tráfico de órganos con vínculos en Israel.

Según las investigaciones, el médico aparentemente era el encargado de comprobar que los donadores fueran compatibles con israelíes que necesitaban un trasplante, localizaba a los extranjeros y además captaba a personas de bajos recursos económicos para ofrecerles dinero a cambio.

A Mora Palma, además se le imputa por el delito de peculado de uso, que consiste en utilizar instalaciones de instituciones públicas con fines ilícitos.

También están imputados los médicos cirujanos de apellidos Mauro Stamati, Fonseca Guzmán y Monge Monge, como sospechosos de realizar las extracciones de riñón en dos hospitales privados de San José.

El griego de apellidos Katsigiannis Karkasi, propietario de una pizzería en alrededores del Hospital Calderón Guardia, supuestamente fue el encargado de ubicar a las personas en condición de vulnerabilidad económica y ofrecer dinero a cambio de sus órganos.

Una policía de apellido Cordero Solano, que al parecer reclutaba donadores, no será llevada a juicio porque se encuentra bajo un régimen especial de colaboración con la Justicia.

“Estamos ofreciendo como prueba testimonial al menos 14 personas como testigos, pero además de la prueba testimonial mostraremos pruebas documentales y otras evidencias probatorias que se suman al caso”, indicó el fiscal Jiménez.

Las investigaciones indican que a los donadores se les ofrecían sumas de hasta 20.000 dólares a cambio de sus órganos.

Las personas que vendieron sus órganos no serán acusadas por ningún delito, ya que se encontraban bajo una situación de vulnerabilidad.

“La pretensión del Ministerio Público es que el juez penal acepte la investigación y la acusación, que se eleve a juicio y que el tribunal acepte las pruebas y posteriormente se impongan las sanciones a los responsables”, explicó Jiménez.

El tráfico ilegal de órganos es un delito castigado por tres leyes en Costa Rica. La sanción más fuerte la establece la Ley contra la trata de personas, que impone de 8 a 16 años de cárcel a quien posea, transporte, venda o compre de forma ilícita órganos, tejidos o fluidos. 

Fuente: EFE