Avance científico.La prótesis fue desarrollada por seis
investigadores de Entre Ríos. Funciona con sensores que detectan los impulsos
eléctricos. Permite abrir y cerrar la mano y hasta escribir. Costará la mitad
que las importadas.
Por fuera, la mano es casi igual a la patentada de
nacimiento. Color, forma y hasta ¡vellos! Por dentro, parece una aventura
robótica de Pixar transportada a la vida diaria. Hay electrodos que detectan la
actividad muscular, una batería de larga autonomía y soportes de acople de la
prótesis al muñón. Los impulsos eléctricos del brazo de carne y hueso son
captados por sensores y convierten las órdenes del cerebro en
"reacciones" de la mano biónica que se abre, se cierra, escribe,
cocina... Aclaremos: no podrá tocar la guitarra ("por ahora", dicen
sus creadores), porque los dedos no son independientes: sólo pueden realizar
movimientos de pinzas.
Esta prótesis devuelve funcionalidad al brazo que haya
sufrido una amputación a partir del codo o una malformación congénita. Sus
creadores son seis entrerrianos: el director del proyecto, Sebastián Vicario,
junto a cuatro bioingenieros (Ricardo Rodríguez, Luciana Joliat, Cecilia Pérez
y Aníbal Fernández Peterson) y un médico (David Vetcher). Desarrollaron su
investigación en la empresa Bioparx, ubicado en el Parque Tecnológico del
Litoral Centro, de Santa Fe.Por el momento, hicieron prótesis para adultos, con
dos talles para mujeres y dos para varones.
"Talles de la parte mecánica y electrónica interna
-dice a Clarín Ricardo Rodríguez-. La mano completa tiene dos fundas: una que
da volumen, y la exterior, que se adecua a la fisonomía del paciente". Es
lo que puede verse en Stela, la paciente con la que se probó el prototipo por
un convenio con el Hospital Vera Candioti de Santa Fe.Todo comenzó en 2007,
cuando Bioparx se planteó desarrollar un marcapasos cardíaco-implantable.
"Vimos que la tecnología que generamos allí podía
servirnos para otros proyectos. Y comenzamos en 2009 con esta prótesis llamada
myo-ARm", dice el bioingeniero. Para 2011 ya tenían el prototipo
funcionando. Contaron con apoyo económico del Estado y de capitales privados.
Los siguientes tres años se dedicaron a adaptar la creación a los
requerimientos de normas internacionales. Ahora aguardan la habilitación de la
ANMAT para comercializar a nivel nacional, y confían en tenerla a principios de
2015. "Pero ya podemos producir y vender a nivel provincial, en Santa Fe y
en Entre Ríos", aclara Rodríguez.
Entre las ventajas más notorias estará el precio de compra:
un 50% menos de lo que le cuesta hoy traer prótesis similares de Alemania,
Estados Unidos o Inglaterra. Y en el servicio posventa: si hace falta
reparación, estará lista en diez días, versus los tres o cuatro meses que
insume hoy enviar a reparar una prótesis al exterior.
"Azúcar", escribe Stela. "Yerba". Sigue
haciendo la lista. Se pone de pie, va a la cocina, abre una canilla (con su
mano derecha) y se sirve un vaso con agua. Decide que es tiempo de darse un
mimo, así que busca el frasquito de esmalte de uñas y se pinta. Su mano
izquierda se ve bella, mientras la derecha trabaja y no comete ni un error.Su
mano derecha. Su antebrazo biónico.
Fuente: Diario Clarín - Ver más Innovaciones