martes, 3 de febrero de 2015

El diagnóstico de muerte en la medicina crítica

La donación de órganos en nuestro país sólo se puede llevar a cabo una vez que ha sido certificada la muerte del donante bajo criterios neurológicos en una unidad de terapia intensiva. Con el avance de la medicina crítica y la incorporación de la terapia intensiva al sistema de salud, los pacientes con lesiones cerebrales gravísimas comenzaron a ser tratados en dichas unidades denominadas comúnmente de cuidado crítico. 

Junto con las terapias, nació la diferenciación en la certificación de los criterios de muerte. Anteriormente se certificaba que un paciente había fallecido cuando se efectuaba la parada cardiocirculatoria, dada por la ausencia del latido cardíaco. Con las terapias intensivas comenzó la certificación de muerte bajo criterios neurológicos, conocida como muerte encefálica.

La muerte encefálica se define por la ausencia de reflejos y respuestas neurológicas. Sólo se produce si el paciente se encuentra internado en unidades de cuidados críticos, ya que para que pueda diagnosticarse de esta forma el cuerpo  debe estar conectado de modo artificial a los aparatos correspondientes. De modo contrario, la certificación sería por parada cardíaca. Es necesario aclarar que cuando se produce la muerte encefálica, el cuerpo puede ser mantenido artificialmente solo por un corto período de tiempo, ya que luego del mismo la parada cardíaca se producirá de manera irremediable aún con soporte artificial.

En consecuencia, si bien existen diferentes modos de certificarla, la muerte es siempre una sola. Sin embargo, en los casos en los que puede certificarse la muerte encefálica es cuando puede efectuarse la donación de órganos para trasplante, gracias a que los mismos son mantenidos artificialmente hasta que se realiza el procedimiento.

También es importante señalar que ni el coma profundo, ni el estado vegetativo persistente son situaciones equivalentes a la muerte encefálica. Hay que dejar en claro que en estas situaciones la persona está viva. El coma se produce por lesiones cerebrales que ocasionan la pérdida de las funciones de la conciencia -tanto la función del contenido como la posibilidad de despertarse. El estado vegetativo persistente también se produce por lesiones severas del cerebro y tronco encefálico, pero la lesión daña solo parcialmente las estructuras neurológicas.

Por lo tanto, aprender a discernir la muerte por parada cardíaca y la muerte encefálica también sirve para conocer cuáles son los casos en los que se puede producir la donación de órganos. Hasta el momento, en Argentina una persona puede convertirse en donante de órganos solamente si tiene muerte encefálica. En cambio, si tiene muerte por parada cardíaca la única donación que puede llevarse a cabo es la de tejidos, ya que el procedimiento se puede realizar sin necesidad de que el cuerpo sea mantenido en una terapia intensiva.

Fuente: Incucai - Ver más sobre Trasplantes