Estableció que, en un plazo no mayor a 48 horas de
difundidos los anuncios, las empresas deberán presentar declaraciones juradas
con los detalles de cada pieza publicitaria y su plan de medios.
En la era del hiperconsumismo, de bombardeo constante de publicidad, las empresas se verán obligadas a partir de ahora a llenar una declaración jurada para contar en detalle el contenido de cada pieza que tengan previsto difundir, ya sea de forma tradicional o no, por algún medio masivo de comunicación, la Web o simplemente, como el caso de los laboratorios, a través de los promotores de medicamentos bajo receta que llegan directamente a los médicos de todas las especialidades.
La nueva disposición, que está por estos días generando gran
preocupación en las cámaras empresarias que nuclean a las compañías de
alimentos, de cosmética y a los laboratorios, fue difundida por la
Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat)
hace dos semanas.
Cuando entre en vigor, antes de fin de mes, todas las
empresas que ofrezcan producto sujetos a la vigilancia sanitaria de la Anmat
deberán presentar declaraciones juradas dentro de las 48 horas de difundida la
publicidad, incluyendo en el formulario el nombre del producto que se piensa
publicitar, la agencia encargada de armar la pieza y el detalle del plan de
medios, entre otros conceptos.
Hasta ahora las publicidades estaban sujetas a una
fiscalización posterior a su difusión. En los considerandos de la norma, desde
la Anmat justifican el cambio en una necesidad de "fortalecer el monitoreo
y la fiscalización de la publicidad de los productos sujetos a vigilancia
sanitaria para garantizar que la información provista sea veraz y objetiva, con
el fin de que no introduzca a errores de comprensión ni de lugar de promociones
engañosas o que predispongan a conductas o hábitos no saludables".
Aseveran que, bajo el nuevo sistema, se podrá "actuar con mayor celeridad
para notificar la abstención de toda pauta publicitaria en pregunta
infracción".
Entre las empresas, no obstante, el temor es precisamente
que la disposición tenga el efecto inverso del deseado. "El sistema va a
colapsar, no van a tener aptitudes para procesar expedientes", afirmó a LA
NACION el ejecutivo de una de las cámaras alcanzadas que pidió no ser
identificado. "No sólo hay que informar sobre cada pieza nueva, sino
también cada vez que se repita una", agregó.
Consultados al respecto, desde Copal, la cámara alimenticia
más importante del país, afirmaron que estaban "analizando la norma, ya
que ha generado preocupación la publicación de la resolución debido a su amplio
alcance y sobre todo a los exiguos plazos para su entrada en vigencia. Se están
estudiando todos los detalles de la norma internamente para realizar una
presentación ante las autoridades nacionales" declararon. Desde la Cámara
de Medicamentos de Venta Libre, en tanto, optaron por no hacer declaraciones,
lo mismo que desde Cilfa, la cámara que reúne a los laboratorios nacionales.
La esperanza de diciembre
Con todo, pese a los temores iniciales que sobrevolaron
entre varios actores del sector privado, la mayoría de las fuentes consultadas
afirma que no cree que con este nuevo sistema Anmat busque fijar un control
discrecional de la publicidad, tal como hace en su caso la Secretaría de
Comercio con las declaraciones anticipadas de importación, con las que controla
el Gobierno el flujo de todas las compras de empresas en el extranjero. Aunque,
deslizan, podría ser una herramienta de presión en caso de que un gobierno
desee escarmentar a alguna empresas o algún medio de comunicación.
"Acá el tema es otro -aseveró una fuente-. La Anmat
tendría previsto dar de baja la auditoría de medios que hoy tiene y
reemplazarla incorporando 20 personas nuevas de La Cámpora para llevar a cabo
la nueva tarea. Con esto justifica las incorporaciones".
De cualquier modo, según pudo saber LA NACION, todas las
cámaras incluidas en la norma, con la excepción en principio de Cilfa y de
Caeme -que representa a los laboratorios extranjeros- tendrían previsto pedir
una reunión en conjunto en la Anmat. La idea es reclamarles a las autoridades
que posterguen por seis meses, o al menos hasta diciembre, la entrada en vigor
de la norma. Como en tantos otros frentes, especulan con poder negociar cambios
-o incluso la nulidad de la norma- ya directamente con el próximo gobierno.
"Es imposible cumplir con los plazos", explicaron.
Para los laboratorios, no obstante, la disposición de la
Anmat es bastante más suave que el proyecto de ley que impulsaba el oficialismo
para prohibir directamente toda publicidad de la industria.
Afecta a los que más anuncian
- La nueva disposición afecta a las compañías de alimentos, de cosmética y a los laboratorios. La Anmat estableció que deben presentar declaraciones juradas de cada pieza publicitaria que piensen transmitir, dentro de un plazo de 48 horas desde de su difusión
- En los formularios deben incluir el nombre del producto que se piensa publicitar, la agencia encargada de armar la pieza y el detalle del plan de medios (en qué medios se va a pautar), entre otros conceptos
Fuente: Diario La Nación - Ver más sobre Medicamentos