Conocer el diagnóstico puede marcar la diferencia. Las
cifras en el mundo de esta pandemia que lleva más de tres décadas. La mirada de
una experta a Infobae.
El 1° de diciembre se celebra el Día Mundial de la Lucha
contra el HIV/Sida. De acuerdo a los últimos datos publicados por la
organización ONUSIDA, hay entre 35,7 y 36,9 millones de personas que viven con
HIV alrededor del mundo. Estas cifras involucran tanto a aquellas personas
infectadas con el virus de inmunodeficiencia humana y no presentan ningún síntoma
como a quienes, por el contrario, ya han desarrollado la enfermedad. De acuerdo
a los sondeos de este organismo descentralizado de las Naciones Unidas, las
nuevas infecciones por el VIH descendieron en un 35 por ciento desde el año
2000 y también mostraron una caída de un 42% en las defunciones desde 2004.
A escala mundial, al menos 2 millones de personas se
infectaron con el VIH en 2014, lo que señala un descenso respecto a los 3,1
millones estimados de 2010.
"Es importante saber que, luego de África y Asia,
Latinoamérica y el Caribe ocupan el tercer lugar, del que no se ha movido en
los últimos años. Además, el 50 por ciento de todo este colectivo humano
corresponde a mujeres", señaló la doctora Isabel Cassetti, médica
infectóloga, miembro del Comité Asesor del Programa Nacional de Sida y ETS del
Ministerio de Salud de la Nación.
Escenario nacional
Argentina es un país privilegiado, la cobertura en el
diagnóstico, análisis y tratamiento es total y gratuita. Se estima que hay unas
126 mil personas que viven con HIV. A su vez, un 30 por ciento de esta
población desconoce su situación serológica.
A pesar del importante número, la especialista destacó que
en el último tiempo se ha avanzado mucho en diagnosticar a más personas que
antes, ya que el porcentaje de infectados que no lo sabía era del 50 por
ciento.
A pesar de ello, en Argentina, de acuerdo a las cifras
publicadas en el Boletín N° 31 sobre el VIH-Sida, existe un número cercano a
los 6 mil nuevos diagnósticos por año que no ha bajado.
Vulnerables
Frente a los grupos donde hace pie esta pandemia, la doctora
Cassetti señaló que existe una especial preocupación en la comunidad médica por
los adolescentes, los adultos mayores y las embarazadas en los que la
incidencia parece estar creciendo. Sobre este último grupo, la especialista
destacó que "tenemos una prevalencia de transmisión vertical -que es la
transmisión de madre a hijo- bastante alta que ronda entre el 5 y el 6%".
En relación a los adolescentes, se observa que en el
segmento de los niños de 0 a 14 se redujo la proporción de nuevos diagnósticos,
aunque en el grupo de adolescentes y jóvenes adultos comprendido entre los 15 y
los 24 años de edad, hay una tendencia al aumento de los casos nuevos.
"Se observa un aumento de los casos en los varones de
19 a 24 cuya transmisión es hombres que tienen sexo con hombres y en las
mujeres este aumento se registra en la franja de edad de 15 a 19 años. Esta es
la única zona etaria donde el número de mujeres supera a los hombres",
detalló la doctora Cassetti que también es Directora Médica de Helios Salud y
Coordinadora Médica de Stamboulian Servicios de Salud.
"Los jóvenes están bien informados acerca del uso del preservativo pero hay un porcentaje grande que no lo usa".
Hay determinantes sociales que influyen en esta situación y
que están siendo analizados en un estudio realizado por el Ministerio de Salud.
Si se espera revertir esta tendencia, según la mirada de la
infectóloga, es necesario reforzar la información a través de la difusión de
material impreso, talleres con pares, involucrando a los diferentes actores en
las actividades de prevención.
Test o no test
Es importante avanzar en la expansión del testeo para que
cada uno pueda saber si tiene o no la infección por HIV. En este sentido en
varios países, como los Estados Unidos, se ha implementado el acceso universal
al test rápido para que quién lo desee pueda conocer su situación serológica.
"En nuestro país, en el último tiempo, se ha ampliado
la cantidad de centros que ofrecen el test rápido y, entre ellos, están los de
Helios Salud. Allí tenemos el test rápido de manera gratuita que puede ser
solicitado en cualquier momento del día, de 8 a 20", señaló la doctora Cassetti.
Se lo considera un estudio rápido porque ofrece un resultado
en 15 a 30 minutos. "Lo bueno es que si el resultado es negativo, se lo
considera negativo. Esto quiere decir que, para nosotros, el valor predictivo
negativo es muy alto, ya que nos permite determinar que esa persona que se
realizó la prueba no tiene HIV. Sin embargo, como esta prueba tiene una alta
sensibilidad, si el valor es positivo, siempre hay que confirmarlo",
detalló.
Esto quiere decir que un resultado positivo no es positivo
hasta que no se obtenga la confirmación a través de estudios especiales como
los estudios de carga viral, Western Blot, entre otros.
Confirmación y tratamiento
Una vez obtenido el diagnóstico, una de las principales
preguntas del paciente es si debe recibir o no su tratamiento o fijar el
inicio. Lo cierto es que, de acuerdo a una reciente resolución de la
Organización Mundial de la Salud (OMS), todas las personas que fueron testeadas
y confirmadas con la infección por HIV deben iniciar el tratamiento.
"Antes esto no era así porque nos basábamos en el nivel de linfocitos CD4
en sangre pero ahora, todos deben recibir los antiretrovirales", aseveró
la doctora Casseti.
"Ya está bien documentado que hay beneficios para esa
persona en términos de disminuir la progresión de la enfermedad, el
mantenimiento del sistema inmune y en tener menos complicaciones a largo plazo.
No obstante también implica beneficios a nivel de la comunidad debido a que
cargas virales no detectables, a nivel comunitario, se traducen en la
disminución de la transmisión. Es decir que esto se traduce en un doble
beneficio", agregó.
En ciudades como San Francisco, en Estados Unidos, que en la
década de 1980 tenía una alta prevalencia de personas viviendo con HIV, se
fijaron como meta la disminución de los nuevos casos. En este sentido,
desarrollaron un programa cuyo objetivo es llegar al hito de tener "HIV
cero". Para ellos, una de las estrategias principales es la de conseguir
tener diagnosticado al 100% de los pacientes y que inicien su tratamiento a fin
de reducir la transmisión a nivel comunitario.
"Si bien es importante transmitir estos conceptos para
que las personas infectadas sepan que la transmisión es prácticamente inferior
al 1% si toman de manera adecuada su tratamiento", destacó la doctora
Cassetti. No obstante, para quienes aún no contrajeron la infección, esto no
significa que deban relajar las medidas de autocuidado y prevención. "Es
necesario que tengan presente que siempre es mejor no tener HIV que
tenerlo", agregó.
El pronóstico del paciente
Hoy, el pronóstico de un paciente con HIV es excelente. De
acuerdo con la doctora Cassetti, en la actualidad, la sobrevida de una persona
que vive con esta infección es equivalente a la de una persona que aún no la
contrajo. "Esto no sólo se da gracias a la disponibilidad de mejores tratamientos
y al aumento del volumen de personas tratadas. Si comparamos a dos personas del
mismo género y edad, una con HIV y la otra no, veremos que el paciente
infectado, por su condición se realiza chequeos de modo mucho más frecuente en
sus niveles de presión, colesterol y glucemia", destacó la especialista.
"Esto nos da la posibilidad de prevenir un poco antes
cualquier inconveniente que en aquella persona jóven que solo acude al médico
cuando se enferman", agregó.
En este sentido, cualquier paciente con HIV puede hacer una
vida perfectamente normal y tener hijos si es que decide encarar el proyecto de
formar una familia. "En estas circunstancias, es importante que el
paciente consulte al equipo de salud a fin de garantizar e implementar todas las
medidas para que el riesgo de transmisión sea cero, ya que es posible que sea
cero", finalizó Cassetti.
Fuente: Diario Infobae - Ver más sobre HIV
