Estudio de Cancer Epidemiology. Es el segundo tipo de cáncer más frecuente en la región,
después del de próstata. Y Argentina, junto con Brasil y Uruguay, tienen
índices de incidencia de cáncer de mama propios de países desarrollados.
Los datos surgen de un trabajo difundido por la revista
Cancer Epidemiology en base a 48 registros poblacionales de cáncer en 18 países
de la región con datos que comenzaron a procesarse en 2013 y cuyos resultados
fueron publicados en el último mes. El estudio hace un análisis de la situación
del cáncer en la región, donde destacan que la “incidencia del cáncer de mama
ha crecido rápidamente en los países de altos ingresos, pero a su vez el índice
de mortalidad viene retrocediendo en las últimas tres décadas”.
Este aumento se vincula principalmente a la urbanización y
desarrollo de los diferentes países de la región, característico de Sudamérica.
“En el estudio se pueden ver diferencias regionales internas. Hay zonas donde
todavía tienen un patrón de incidencia y mortalidad que pueden asimilarse con
un menor desarrollo”, explica a Clarín Graciela Abriata, coordinadora del
Sistema de Vigilancia Epidemiológica y Reporte del Cáncer del Instituto
Nacional del Cáncer que trabajó como investigadora principal del nodo de la
IARC (Agencia Internacional de Investigaciones del Cáncer, por sus siglas en
inglés) de Latinoamérica. “En el cáncer de mama específicamente se da una mayor
incidencia en países desarrollados, vinculado a una disminución en el número de
hijos y en la lactancia materna. Y Argentina tiene un perfil de población de
país desarrollado, en líneas generales,
por lo que tenemos un perfil de salud acorde a eso”, añade Abriata.
Y agrega que la incidencia también puede explicarse en que
“las pruebas diagnósticas van mejorando, entonces aumenta la detección. Esto
puede seguir sucediendo, aunque esperamos que el ritmo empiece a ser más
lento”.
En la Argentina se producen cada año 5.600 muertes por
cáncer de mama. Y se estima que cada año se diagnostican 19.000 nuevos casos,
según el Sistema de Vigilancia Epidemiológica del Instituto Nacional del
Cáncer. Su mortalidad, aunque alta, viene en descenso.
“Hay que tener en cuenta que la incidencia del cáncer de
mama está relacionada a niveles socioeconómicos medios altos. Por ello es una
enfermedad asociada a grandes centros urbanos”, explica la doctora Astrid
Margossian, directora del Breast Center de Buenos Aires y miembro de la
Sociedad Argentina de Mastología. “En Argentina la situación varía mucho según
el acceso que se tenga a la salud. Hay dos medicinas, como pasa en la mayoría
de los países. Por un lado el cáncer de mama que diagnosticamos por las
mamografías anuales en estadios tempranos y por otro lado, a la mujer de pocos
recursos que vive en el Conurbano y que va a un hospital público donde no tiene
acceso a una mamografía, ni a operarse en tiempo y forma”, observa Margossian.
El trabajo también destaca que si bien la incidencia del
cáncer en América del sur y América central es más baja que en regiones más desarrolladas,
la mortalidad en la región es considerablemente superior.
Por su parte, el doctor Marcelo Blanco Villalba,
vicepresidente de la Sociedad Argentina de Cancerología, destaca todo lo que se
ha avanzado en los últimos años en cuanto a prevención en el cáncer de mama.
“De 2007 para acá, las mujeres cada vez responden más y mejor a las campañas
para diagnóstico. Se estima que entre 6 y 7 de cada diez mujeres están
cumpliendo con la mamografía y pap anuales. Hace 10 años ese número era
muchísimo menor. Hoy ya casi no hay que recordarlo”, afirma.
Fuente: Diario Clarín - Ver más sobre Cáncer