Aunque el alquiler de vientre no está legislado, la
Defensoría del Pueblo afirmó que la normativa argentina no lo prohíbe y
advirtió que se deben garantizar los derechos reproductivos a todas las
personas en condiciones de igualdad y sin discriminación.
"Toda mi vida quise ser padre, lo encaré solo",
anunció Marley en Intrusos en junio de 2017, cuandro reveló que tendría un
varón a través de la subrogación de vientre, y dijo que se llamaría Mirko, en
relación a la mujer que lo levaba en su panza, cuya nacionalidad es rusa.
Aunque la Defensoría del Pueblo considera que la normativa
argentina no prohíbe la subrogación, lo cierto es que la acción que llevó
adelante Marley no está regulada en el país. Hay un gran vacío legal y solo una
persona o pareja con grandes recursos económicos puede alcanzar, ya que debe
trasladarse a otro país para lograrlo.
El viernes pasado, en una resolución de 18 páginas el organismo manifestó
que "se deben garantizar y efectivizar los derechos sexuales y
reproductivos a todas las personas en condiciones de igualdad y sin
discriminación".
La Defensoría recomendó al secretario de Gobierno de Salud
de la Nación, en su calidad de autoridad de aplicación de la ley 26.862 de
Fertilización Asistida, "que dicte el acto administrativo que corresponde
para reconocer la técnica de reproducción humana asistida de alta complejidad
denominada útero subrogado, gestación por sustitución o gestación
solidaria".
"Excluir estas técnicas de fertilización provoca una
discriminación infundada sobre un colectivo de personas claramente
identificables que se ven imposibilitadas de gestar y por lo cual, requerir de
un útero subrogado es la única alternativa y no una elección entre tantas
otras", agregó el órganismo público.
La decisión surgió a partir de una presentación que hizo en
agosto último en la Defensoría una pareja de hombres conformada por GAP y MFS
-iniciales de los denunciantes- que habían solicitado la práctica médica a la
Obra Social de los Empleados de Comercio y Actividades Civiles (Osecac).
Su solicitud fue rechazada por la obra social, y ante un
pedido de informes de la Defensoría, la respuesta de Osecac fue que "ni la
ley 26.862 ni el nuevo Código Civil y Comercial mencionan la gestación por
sustitución como un tratamiento de reproducción humana asistida. En el país el
alquiler de vientre no está legislado".
Para la Defensoría "lo dicho por la obra social
representa una interpretación parcial del ordenamiento jurídico nacional",
y en su dictamen realizó un análisis de la legislación nacional, del Código
Civil y de los tratados internacionales en derechos humanos a los que adhiere
Argentina.
"Nuestro análisis determinó que la normativa argentina
no prohíbe la subrogación. Es cierto que el Código Civil en su artículo 562
dice que madre es quien concibe, por lo que es necesario trabajar para reformar
estas normativas, porque hay derechos en juego que debemos garantizar",
dijo a Télam la abogada Mónica del Cerro, jefa del área de Salud de la DPN.
La profesional explicó que "es la primera vez que una
pareja de hombres nos hace este planteo, ya que tuvimos casos de parejas de
mujeres pero en ese caso una de ellas podía gestar. Cuando son hombres, no
tienen esa posibilidad y así queda plasmada la discriminación y se viola su
derecho a procrear".
También resaltó que "la técnica de "útero
subrogado" está reconocida por la Organización Mundial de la Salud.
En su resolución, la Defensoría también recomendó a la
Superintendencia de Servicios de Salud que "en el plazo más breve
posible" arbitre las medidas que correspondan para que se realice este
tipo de práctica "independientemente que tengan como beneficiario al
hombre o la mujer". La misma recomendación hizo a Osecac.
Además, le pidió al director general del Registro Civil y
Capacidad de las Personas de la Ciudad de Buenos Aires que "en el plazo
más breve posible arbitre las medidas que en su caso corresponda con el
propósito de proceder a inscribir conforme la voluntad procreacional de los
interesados, todos los nacimientos por técnica de reproducción humana asistida
de alta complejidad denominada gestación por sustitución o útero
subrogado".
La pareja se presentó ante la Defensoría junto a una mujer
con "quien tienen un lazo de afecto y un parentesco por afinidad con los
interesados, que se ofreció a ser la gestante en este proceso", informó el
organismo.
Asimismo, destacó que "el ofrecimiento ha sido
totalmente altruista y voluntario, no siendo menor el hecho de que la señora ya
cuenta con tres hijos biológicos".
"El problema está planteado, queremos visibilizar esta
realidad y que las leyes sean claras para garantizar los derechos sexuales y
reproductivos de todas las personas", resaltó la funcionara de la
Defensoría.
Fuente: BAE Negocios - Ver más sobre Salud Sexual y Reproductiva